
Tras nuestra escapada por tierras gallegas nos vamos a embarcar en otro viaje transoceánico. En esta ocasión nos vamos a Centroamérica, para conocer la capital de Ecuador, Quito. Y como siempre vamos a hacer un pequeño repaso por su historia, algo muy superficial que espero que los más puristas puedan perdonar.
La historia de esta ciudad no hay que irse demasiados siglos en el pasado, “tan solo” tendremos que retroceder unos 476 años, exactamente hasta el 6 de diciembre de 1534, año en el que los conquistadores españoles fundaron la ciudad con unos 204 efectivos.
El lugar donde se emplazaron había sido habitado anteriormente por una tribu de la civilización Quechua llamada Quitus, la cual vivía en un terreno que hoy en día es conocido como el Cerro del Panecillo, al sur de la Plaza de San Blas, en pleno centro de la ciudad.

Vista parcial de la ciudad de Quito
Durante el periodo prehispánico se llamó Reino de Quito y sus edificios estaban construidos con ladrillo tallado y posteriormente secado por el sol y con el paso de los años fueron los españoles los que usaron estos mismos materiales para sus edificaciones
Hay que destacar que a principios del siglo XVI, la ciudad decidió adoptar un estilo más monumental que hasta el momento y fue dotada de varias misiones católicas, con impresionantes construcciones sacras como San Francisco, Santo Domingo, San Agustín y La Catedral entre otros muchos rincones que conoceremos en nuestro apartado de visitas.


