
Y con este post finalizamos la pequeña introducción que he querido hacer para que poco a poco nos vayamos familiarizando con este destino y para tener una pequeña idea de lo que nos vamos a encontrar una vez estemos en él.
En la anterior entrada nos habíamos quedado en Otavalo, esa ciudad-mercado tan importante; y a pocos minutos se encuentra la cascada de Peguche, donde también podremos alojarnos durante unos días y disfrutar de este entorno o visitar Cotacachi, un pueblo que se dedica principalmente a la marroquinería y producción de cualquier artículo de cuero.
En la zona oriental de la ciudad y siguiendo la cordillera de Los Andes, antes del descenso a la Amazonía, tenemos que visitar Papallacta, un precioso rincón que cuenta con varios ecosistemas donde se encuentran varias piscinas de aguas termales, ideales para la relajación.

Vista parcial de Quito con el volcán Cotopaxi al fondo
Otro de los atractivos más destacables de esta zona es el conocido volcán Cotopaxi, el cual se eleva a casi 6.000 metros y que está localizado al sur de Quito, a una hora y media de viaje poco más o menos y que se convertirá, sin duda alguna, en una de las experiencias más apasionantes de la visita a esta ciudad.
Esta zona y sus áreas colindantes están protegidas por encontrarse en un parque nacional, lugar ideal para deportes de aventura o para realizar turismo y actividades relacionadas con la naturaleza como bicicleta de montaña, escalada o cabalgatas donde disfrutar al máximo de este entorno.


