
Durante el régimen comunista el problema se agravó seriamente y la construcción de esta carretera, que fue hecha por decenas de miles de personas, hizo que se convirtiese más que en una zona de obras en un cementerio improvisado donde se apilaban los cadáveres a la vera de la carretera en un espectáculo dantesco.
Obviamente aquello no era una buena idea y se dio la orden de buscar una solución para aquella situación. Entonces, los ingenieros comunistas idearon una solución cuanto menos macabra y que finalmente se llegó a aplicar.
Se decidió reemplazar la capa de piedra gruesa compactada, también conocida como zahorra, sobre la cual se asienta el asfalto, por los huesos y cadáveres de los fallecidos. Y así fue, la carretera tiene como base los huesos de esas miles de personas que fallecieron por no haber estado de acuerdo con el comunismo.

Durante 9 meses al año la ruta tiene este aspecto
Hoy en día la Ruta de los Huesos es la más escalofriante del mundo, porque quien pase por allí estará pasando por encima de miles de personas que perdieron su vida por creer en sus ideales, algo verdaderamente duro.
Y si a ello le sumamos las bajas temperaturas, el peligro de quedar atrapado con el vehículo, los animales salvajes y cualquier otro peligro que no acierto a discernir, de esta, se puede decir que es la peor alternativa del mundo para irse de ruta.


