
De los Karaities aún se mantienen platos tradicionales como son los kibinai, una masa de hojaldre que se rellena de carne y que es muy apreciado en todo el país, porque es un plato, además de ser delicioso, no demasiado caro.
En esta zona de Europa que cuenta con bajísimas temperaturas durante el invierno, los platos están repletos de calorías para poder combatir las bajas temperaturas, como por ejemplo las sopas de diferentes clases, acompañadas de la omnipresente patata o cereales, los cuales aportan mucha energía para combatir las gélidas temperaturas.
Una de las sopas más populares de toda la gastronomía de Lituania es la sopa lituana, un plato repleto de vitaminas, calorías y energía que ayuda a sobrellevar el clima y que está compuesta de patatas, apio, tocino y crema de leche.

Las sopas, uno de los platos más comunes en la cocina lituana
Hay que tener en cuenta que muchos de los platos lituanos cuentan con productos cultivados especialmente en sus tierras, como la cebada, el centeno… o la patata. Uno de estos platos es el conocido como cepelinai, una bola de patata cocida que lleva en su interior un sofrito de carne, queso y champiñones, al que se le acompaña de una salsa hecha con cebolla, bacon y mantequilla.
Lituania cuenta con una amplia lista de preparaciones que ofrecen sus diferentes zonas, pero no solo están hechas con patatas y cereales. Otro plato muy destacado de la gastronomía de este país es el balandelai, preparación donde encontraremos hojas de col enrolladas, rellenas de carne y cubiertas con una salsa de sabor intenso o muy suave, según la elección, y que resulta de raro sabor para los más occidentales.


