
Tras unos días de intenso trabajo y una menor actividad en el blog, regreso de nuevo para continuar con el recorrido que habíamos comenzado hace unas semanas y que nos estaba llevando a conocer lo mejor de la capital de Rumania, Bucarest, también conocida como “el pequeño París.”
¿Qué más podemos ver en Bucarest? Pues además de los anteriormente mencionados cabe destacar el Museo Nacional de Arte, enclavado en el edificio del antiguo Palacio Real, el Museo Nacional de Historia, en la calle Victoriei, y donde podremos ver una estupenda colección de platería del tesoro nacional y la popular Curtea Veche con su pequeña iglesia pintada que data del siglo XVI.
Muy cerca encontraremos la Iglesia Patriarcal, construida en el año 1657 y que hoy en día pone la nota de contraste con la modernidad que hay en la ciudad, especialmente en la zona centro. Otra iglesia digna de mención es la de Stavropoleos, muy cerca de Curtea Veche, considerada como una joya de la arquitectura ortodoxa rumana.

Curtea Veche o iglesia antigua
Y si da la casualidad que durante vuestra estancia, visitáis estos lugares y os encontráis con una boda o un bautizo, descubriréis ceremonias que no os habíais imaginado antes y donde experimentaréis la verdadera hospitalidad rumana, algo que, con total seguridad, no os dejará indiferentes.
Y desde estos lugares vamos a hacer una pausa en nuestro recorrido pero no sin antes recordaros que hay que quitarse esos prejuicios sobre la gente de Rumania, en todos lados hay buena y mala gente. Así que hay que pasarlo bien y disfrutar en todo momento del viaje sin miedo a que ocurra absolutamente nada.


