
Hoy vamos a comenzar una visita a un destino completamente diferente a cualquier otro que hayamos visitado en este blog. Llega el momento de sucumbir a lo más trendy en cuanto al turismo, se tenga fe o no. Comenzamos nuestra escapada al Vaticano y antes de empezar quiero decir que el orden de viaje, tal como lo tenemos estipulado en cada destino (historia, visitas, gastronomía, cultura, compras y ocio), se verá alterado debido al tamaño de este destino y a la tendencia religiosa del mismo.
Este es un lugar que no necesita ninguna clase de presentación, es un destino que lo conoce todo el mundo, sean creyentes o no. Es el centro neurálgico del catolicismo a escala global, pero no solo la Ciudad del Vaticano sino también los barrios romanos cercanos como Vaticano, Monte Mario o Prati.
Es el lugar donde vive el Papa, máximo representante de la iglesia católica y es un lugar rico en historia, mucha historia, y sobre todo muchas obras de arte, donde cuenta con más tesoros que muchas de las ciudades más importantes del mundo.

Vista aérea de la Ciudad del Vaticano
A este destino se le conoce también como la Santa Sede, el estado actual del Papa. Se encuentra dentro de la ciudad de Roma, la capital italiana. Está considerado como el estado más pequeño del mundo y además de los derechos especiales con los que goza este estado dentro de un país, hay también 13 edificios en Roma y en Castel Gandolfo, la residencia veraniega del Papa, cuentan con derechos extraterritoriales.
Y antes de finalizar esta primera entrega sobre la Ciudad del Vaticano hay que dejar claro que no está permitida determinada clase de ropa como las camisetas sin mangas y pantalones o faldas cortas. La Policía, mejor dicho, la guardia suiza, podrán echarte del Vaticano si no cumples con estos requisitos.


