
La Ciudad del Vaticano es un microestado soberano europeo, el más pequeño del viejo continente y además la nación más pequeña del mundo, lo que también hace que este destino sea completamente diferente a cualquier otro que hayamos podido visitar en cualquiera de nuestros viajes.
Es, podría decirse, el último vestigio de los antiguos Estados Papales, cuenta con unas 44 hectáreas de extensión y una población de unos 900 habitantes. Y con estas cifras también se sienten orgullosos de ser el territorio independiente más urbanizado del mundo, dado que la Basílica de San Pedro y la Plaza de San Pedro ocupan alrededor de un 22% de superficie.
El nombre de este lugar viene directamente del Monte Vaticano, nombre con el que se llamaba a una de las colinas ubicadas al oeste del río Tiber, opuestas a las siete colinas tan tradicionales de Roma. Y hay que destacar que en italiano el nombre completo es “Stato della Città del Vaticano”.

Una de las partes menos conocidas de este destino, el Monte Vaticano
La Ciudad del Vaticano alberga lo que se conoce como Santa Sede, la máxima institución de la iglesia católica, la cual tiene personalidad jurídica propia y es quien mantiene las relaciones diplomáticas con los países del resto del mundo y donde en sus diferentes organismos prestan servicio 2732 personas repartidas entre 761 eclesiásticos, 334 religiosos y 1637 laicos.
Parece mentira que un lugar tan pequeño como es el Vaticano tenga tantas cosas de las que se pueden hablar y visitar, es como un mundo en miniatura dentro de otro mundo, del cual continuaremos hablando en el siguiente post.


