
Como bien dije en la entrada anterior, la cena es la comida más importante del día y ésta tiene lugar a última hora de la tarde, normalmente entre las seis y las ocho, así que cuando tengáis pensado venir a Holanda a pasar unos días debéis adaptaros a las costumbres locales y olvidaros de ir a un restaurante a cenar a eso de las 10 de la noche porque seguramente no cenaréis.
Simplemente es acostumbrarse unos días y el cuerpo no se resentirá. Y este es el momento donde mejor se apreciará la gastronomía y el amplio y delicioso recetario de los fogones holandeses, donde se fusionan desde las preparaciones más tradicionales con las nuevas tendencias culinarias, haciendo de una cena un verdadero festival de sabores en nuestra boca.
A la hora de cenar no puede faltar cualquier tipo de plato elaborado con verduras, algo muy apreciado por los holandeses, no vayáis a pensar que únicamente comen carne. Platos destacables son el hutspot, un guiso que se acompaña con varias hortalizas y que resulta verdaderamente delicioso.

Aspecto del tradicional boerenkool
Otro plato conocido elaborado con coles cocidas es el boerenkool, plato que resulta ciertamente fuerte a la hora de cenar. Si queréis algo más contundente pero a la par bien nutritivo podéis degustar la erwten soep, sopa de guisantes pelados con patatas, salchichas, manos de cerdo y pimienta, pero cuidado los que tengáis problemas digestivos, esto puede ser una bomba.
En la siguiente finalizaremos nuestro fugaz recorrido por los fogones holandeses y ya después, como de costumbre, os traeré unas cuantas recetas tradicionales de este país para que pongáis un toque internacional en vuestra mesa y con el que agradar a la familia o invitados.


