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te1 Tegucigalpa, la Cenicienta de América (Ic)

Entre los años 1932 y 1949, donde Tiburcio Carias Andino era el presidente hondureño, Tegucigalpa se benefició de gran forma con la expansión burocrática del gobierno, dotándose de nuevas estructuras y un importante crecimiento poblacional que sentó la base de lo que es hoy en día la ciudad.

A pesar de aquel crecimiento y de que Tegucigalpa era una ciudad considerada como capital, el país continuaba siendo bastante pobre y con una economía basada principalmente en el plano agrícola. A finales de los años 50, la población era pequeña, tan solo unos 72.000 habitantes.

Pero fue desde aquel momento cuando la ciudad comenzó a experimentar un crecimiento muy importante, sobre todo gracias a su importancia como centro mercantil y también como zona industrial textil, algo que hizo que Tegucigalpa comenzase a sentar unas buenas bases industriales y socioeconómicas.

te4 Tegucigalpa, la Cenicienta de América (Ic)

La agricultura, uno de los pilares de la economía

También es destacable que debido al auge de la tecnología agraria, eventualmente, la capital se convirtió en un gran imán que atrajo a emigrantes, campesinos y aldeanos desplazados quienes llegaron para trabajar la tierra en condiciones muy duras.

Ya en 1961, Tegucigalpa creció un 85% llegando a la cifra de 134.000 habitantes y 19 años después ya contaba con las 400.000 personas, lo que representaba al menos a una quinta parte de la población de todo el país.

Nosotros vamos a dejar aquí esta penúltima entrega dedicada a la historia y en la siguiente entrega daremos por concluida esta primera etapa de nuestro viaje que nos está llevando por un país no demasiado conocido por muchos pero que resulta una verdadera delicia.

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Categoría: Historia, Honduras, Tegucigalpa

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