
Continuamos y ahora nos vamos basta Bona, localidad que se encuentra entre la ciudad de Gianyar y Blahbatu, lugar donde podremos comprar muebles de bambú para decorar nuestra casa a precios mucho más que razonable. Además de esta zona destacan los bailes tradicionales como el del fuego, el cual podemos ver en muchos de los hoteles de esta zona.
Otro de los rincones que tampoco podemos perdernos en nuestra escapada es Ubud, un pequeño y bonito pueblo de montaña que se encuentra en el centro de la isla. Es conocido por su arte y naturaleza y es un estupendo sitio para sacar fotografías o grabar en vídeo dada su belleza.
Aquí encontraremos arrozales distribuidos en terrazas ubicados entre los montes del centro de Bali. Además cuenta con un buen número de palacios, templos, museos, galerías de arte, cafés y restaurantes, lo que convierten a esta localidad en una alternativa para reponer fuerzas en nuestro recorrido por este destino.

El bonito pueblo de Ubud
Por todo Bali encontraremos infinidad de atracciones turísticas, tanto las que son muy visitadas por viajeros de todo el mundo como rincones un poco más apartados de las zonas convencionales y que tampoco está nada mal conocerlas, los precios son mucho más asequibles (más aún) y hay rincones estupendos.
Y… ¿qué sería de un viaje a Bali sin conocer sus playas? Obviamente éstas son un estupendo reclamo turístico y aquí hay que destacar que Bali cuenta con algunas de las mejores playas del mundo, cada una de ellas con carácter propio y que se prestan a todo, para leer tranquilamente, hacer surf, broncearse al sol, jugar y un largo etcétera.


