
Tras nuestro pequeño periplo gastronómico por la lejana isla de Bahamas hoy comenzamos uno de los destinos que llevábamos tiempo queriendo visitar y que por fin, le ha llegado el turno, Viena, un destino que seguramente sorprenderá a muchos de los que la han visitado o van a tener la oportunidad de visitarla por primera vez.
Y como todos sabréis, en esta primera etapa de nuestro recorrido por la ciudad vamos a conocer un poco sobre la historia de este destino para tener una base de conocimiento sobre este destino que nos ocupará durante los siguientes días.
Se sabe que en esta región, donde hoy en día está la ciudad, existió una población sedentaria durante la época del neolítico, exactamente del siglo VIII al IV a.C., a ellos se les unieron los ilirios y los celtas, haciendo que esta ciudad se convirtiese en un importante asentamiento comercial.

uno de los primeros mapas de la ciudad
Exactamente en el año 100 a.C. los romanos se instalaron muy cerca del Danubio, con un campamento militar muy grande, fundando la ciudad de Vindobona, donde permanecerían en ella hasta el siglo V d.C. Posteriormente hubo una etapa de luchas protagonizadas por los diferentes pueblos germánicos hasta la llegada de Carlomagno en el siglo VIII.
Este importante personaje histórico daría a la ciudad el nombre de Wenia, el cual se transformaría en Wien, el actual nombre de la ciudad, la cual se convertiría en la ciudad más importante de la Ostmark o Marca Oriental, de donde proviene el nombre de Austria (Österreich en alemán) y en un punto muy importante en la ruta comercial de Italia, Alemania y Polonia.


