
Nuestra siguiente parada en ruta nos lleva a la plaza e iglesia de San Miguel Arcángel, lugar al que si accedemos por el Kohlmarkt o Mercado de Carbón no nos permitirá apreciar algo que sí podremos ver estando en el centro de la plaza.
Se trata de un conjunto subterráneo de ruinas, conocidas como römishe Ausgrabundgen, de diferentes momentos históricos y que con el paso de los años y la rehabilitación se han conseguido recuperar para el disfrute tanto de vieneses como de turistas. Esto fue posible gracias a Hans Hollein, quien no tuvo una tarea fácil para poder dar a conocer estas ruinas al mundo sin alterar su estructura tradicional pero que finalmente se consiguió.
Algunas de las fachadas más importantes de la plaza son la de la Hofburg y la de la iglesia de San Miguel, la cual cuenta con un arcángel con una espada de fuego sobre un templete barroco y diferentes elementos heterogéneos.

Interior de la iglesia de San Miguel Arcángel. Vía: Flikr
Para acceder a la iglesia de San Miguel no lo podremos hacer por la puerta principal sino que hay que entrar por el pasadizo que se abre entre la iglesia y la tienda de ropa anexa, es un pasaje repleto de tiendas de restauradores y de anticuarios.
Una vez dentro de la iglesia podremos admirar sus bóvedas con pinceladas góticas y tumbas como la de Georg von Lichtenstein. También es destacable el altar de la iglesia, una obra barroca de gran importancia así como la cripta, una de las más importantes atracciones de Viena.


