
Cuando se habla de comida austriaca es muy normal que la gente se imagine salchichas, cerveza y la deliciosa tarta de chocolate pero Viena es mucho más. Es una gastronomía rica y muy variada gracias a la influencia de diferentes países como Alemania, Hungría, Italia o la República Checa entre otros.
También es muy conocida por sus exquisitos bollos y dulces, en definitiva por su repostería, donde encontraremos los strudel, deliciosos trozos de tarta que se suelen acompañar normalmente de una buena taza de café vienés.
Los protagonistas de la gastronomía vienesa y austriaca son los platos de carne, uno de los alimentos básicos de la gastronomía del país. Es algo que podremos comprobar muy fácilmente con tan solo echar un vistazo a la carta de cualquier restaurante, donde encontraremos un buen número de preparaciones ideales para los más carnívoros.

La carne, uno de los ingredientes principales
Muchos de estos platos, bastante contundentes, son acompañados de una guarnición que se prepara con cebolla y rábanos picantes, algo que proporciona a la carne un curioso sabor que no debemos dejar de probar si tenemos la oportunidad.
Algunos de los platos que podemos encontrarnos y que también debemos probar son el Schnitzel, un escalope de ternera o de pollo aunque si queremos éste último habrá que pedir un Wienerbacklhendl, aunque cuesta más pronunciarlo que el precio de este plato.


