
En el anterior apartado nos habíamos quedado en la cripta de la iglesia de San Miguel y continuamos con las catacumbas de Viena, las cuales se encuentran en el subsuelo de la Catedral de San Esteban, las cuales pueden ser visitadas entre las 10 de la mañana y las 16:30 de lunes a sábado y los domingos y festivos a las 16 y 16:30 horas.
Hay que recordar que los Habsburgo, una vez habían fallecido eran velados en la Capilla Imperial o Burgkapelle del Patio de los Suizos, lugar que como ya sabréis cantan los Niños Cantores de Viena. Después eran llevados a la Catedral de San Esteban para el oficio fúnebre.
Aquí se quedaban en grandes urnas sus despojos y las vísceras tras haber vaciado el cuerpo, algo que se hacía muy comúnmente antes del embalsamamiento, a excepción del corazón, el cual sería custodiado por los Agustinos.

Interior de la Catedral de San Esteban, paso a las catacumbas de Viena
Además de los diferentes restos mortales que hay en las urnas de la catedral, las catacumbas esconden diferentes depósitos para cuerpos de apestados y tumbas de arzobispos en un laberinto, donde al final del recorrido llegaremos al exterior del templo, lugar donde fue enterrado en semiclandestinidad Mozart.
Y con esto llegamos al final de nuestro recorrido por algunos de los rincones que no debemos perdernos de nuestra visita por este apasionante destino. Ahora llega el momento de reponer fuerzas con el siguiente apartado, el cual estará dedicado, como ya sabréis, a la gastronomía.


