
El Museo del Reloj se encuentra en el Palacio Obizzi, un histórico edificio que se remonta nada menos que al año 1690 y el cual alberga una de las colecciones de relojes más importantes del viejo continente. Fue fundado en el año 1917 como parte de la colección del Museo de Viena y documenta la forma de medir el tiempo desde el siglo XV hasta hoy.
En el museo se muestran diferentes modelos de varias épocas, procedentes de un gran número de rincones de todo el mundo y donde destaca uno de los más pesados, el mecanismo del reloj de la torre de la Catedral de San Esteban, el cual se remonta al año 1699 así como diferentes relojes de bolsillo, otros fabricados con velas, relojes de cuco o algunos que están incrustados en cuadros.
La estrella de este museo es un formidable reloj astronómico que fue fabricado en el siglo XVIII y obviamente además de decir la hora, era capaz de indicar los eclipses tanto solares como lunares además de la longitud de los días y las fases orbitales de los planetas para sorpresa de los amantes de la astronomía.

Una de las vitrinas del Museo del Reloj
A cada hora en punto, las tres plantas del museo se convierten en un original escenario de un curioso concierto donde los relojes expuestos son los principales protagonistas como relojes de cuco o carillones, desde los más pequeños hasta los más grandes.
Lo cierto es que no hace falta ser un fanático de los relojes para visitar este estupendo museo dado que siempre suele gustar a todo el mundo y aquí encontraremos algunas piezas verdaderamente bonitas en su exterior y extremadamente complejas por dentro, lo que hará, si cabe, más interesante la visita.


