
Santiago de Compostela es un verdadero monumento nacional y gracias a su importancia histórico – artística fue reconocida en el año 1993, momento en el que la ciudad pasó a formar parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO y también en el año 2000 fue Ciudad Europea de la Cultura.
Santiago es casi en su totalidad románica y barroca, gracias a los importantes mecenas eclesiásticos del siglo XVIII, los cuales invirtieron ingentes cantidades de dinero para construir este destino que hoy todo el mundo puede disfrutar y donde todo el mundo es bienvenido.
El Camino de Santiago es una ruta de peregrinación muy importante y miles de peregrinos de todos los rincones del mundo llegan cada año a visitar la Catedral haciendo diferentes rutas, pero todas llevando al mismo destino, algo verdaderamente inolvidable y que os recomendamos hacer en alguna ocasión, aunque sea una ruta corta.

Un caminante en el camino
Uno de los caminos, de 730 kilómetros, comienza en Roncesvalles, acaba con la conocida Misa del Peregrino, la cual se celebra todos los días al medio día con algo que llama mucho la atención, el botafumeiro, un enorme quemador de incienso que oscila sobre las cabezas de todos los asistentes a la Catedral y desprendiendo humo con un olor a incienso dulce.
Una de las imágenes más famosas de Santiago de Compostela es la de Santiago dentro de una concha de vieira, algo muy común en la ciudad y que cuenta con una gran importancia desde el siglo XI. Hay que destacar que su origen es un auténtico misterio aunque a día de hoy todos los peregrinos continúan llevando la popular imagen.


