
La Catedral de Santiago de Compostela es lo que más llama la atención de esta plaza y gracias a que durante muchos siglos la ciudad ha sido destino de peregrinaciones, se inició su construcción allá por el año 1.075 dotándola de algunas partes en estilo románico y otras, las más recientes, de corte barroco.
Cuenta con una fachada que nos dejará boquiabiertos, se remonta al siglo XVIII y fue creada por el arquitecto Fernando de Casas y Novoa. Dentro encontraremos el Pórtico de la Gloria, el cual cuenta con unas 200 esculturas de granito gallego, que se remonta al año 1.188.
Una de las tradiciones es tocar con las manos las raíces del Árbol de Jesé, el cual se encuentra bajo la figura del Apóstol Santiago, y pedir un deseo, así que ya sabes, esto es una tradición que no puedes perderte en tu viaje a esta ciudad y visita a este símbolo de Santiago de Compostela para el mundo.

La impresionante Catedral de Santiago de Compostela
Por la nave central podremos llegar hasta el altar mayor, de estilo barroco, aquí se encuentra la cripta romana que alberga los restos del Apóstol Santiago. También hay que destacar el botafumeiro, algo que llama mucho la atención, un enorme quemador de incienso que se hace oscilar a modo de péndulo por los cruceros de la catedral durante las ceremonias especiales, lo que hace que sea una experiencia verdaderamente curiosa y original.
Dentro de la Catedral también destacan la capilla de La Corticela, la de El Pilar y la Mondragón. Otra de las fachadas de la Catedral cuenta con un bonito reloj, en la Torre de la Trinidad, donde la Puerta Santa, la cual se abre únicamente cuando el día del Apóstol Santiago cae en domingo, es decir hasta el próximo 2021 no se volverá a abrir.


