
Continuamos nuestra ruta y comenzamos esta entrada desde el convento de San Francisco de Asís, donde tanto el convento como la iglesia se remontan a los siglos XVII y XVIII respectivamente. El convento fue fundado por San Francisco de Asís, quien peregrinó a Santiago de Compostela entre los años 1.213 y 1.215.
Es una de las mejores nuestras del barroco gallego y en su fachada encontremos figuras de Ferreiro como la de San Francisco. Delante de la iglesia encontraremos un monumento en honor al santo y actualmente el convento alberga el Museo de Tierra Santa y el Museo de la Provincia Franciscana de Santiago.
Otro convento muy conocido es el de Santa Clara, fundado por la reina Violante, la que fuese esposa del rey Alfonso X el Sabio. Su cenobio fue construido en el siglo XIII aunque el aspecto actual es del siglo XVIII, exactamente entre los años 1.719 y 1.730 a cargo de Simón Rodríguez.

Fachada del convento de Santa Clara
Hay una leyenda que desde hace siglos ha rodeado a esta construcción conocido como el milagro de las llaves. Según dice la tradición, la guardesa del convento viajó a Jerusalén y regresó sin que sus compañeras lo notasen dado que la Virgen se aparecía al resto de las monjas con la imagen de la joven guardesa.
Tradiciones, leyendas y creencias aparte, este es un destino que siempre tiene algo que enseñarnos y que sin duda alguna para los amantes de la historia, arquitectura, cultura y demás, es una verdadera delicia, por eso puede presumir de ser una de las ciudades más turísticas que podamos visitar dado que las visitas no solamente se limitan a la época estival sino que durante todo el año llegan viajeros provenientes de todos los rincones del mundo.


