
Además de las aguas marinas a las cocinas compostelanas también llegan otros productos como pueden ser las lampreas, plato muy apreciado en la cocina de este lugar y que se remonta al tiempo de los romanos donde también eran muy apreciadas por su delicado sabor.
Otros pescados muy apreciados son también los salmones y las truchas, pero no todo llega desde el mar, hay muchos más productos que nos pueden dejar completamente sorprendidos como puede ser la ternera gallega, la cual destaca por su excelente sabor y textura, algo de lo que se sienten muy orgullosos en esta tierra.
La carne juega un papel primordial en la cocina gallega y de la ternera se preparan platos muy tentadores para los amantes de la carne como pueden ser los solomillos, el churrasco o los enormes chuletones de ternera que se caracterizan principalmente por su textura suave y delicioso sabor.

La ternera gallega, toda una delicia
Si de carne hablamos no podemos evitar de nombrar el animal por excelencia, el cerdo. Cuando llega el mes de noviembre, mes de la matanza de este animal, siempre podremos deleitarnos con todo lo que este animal nos da, de hecho siempre se ha dicho que del cerdo se aprovecha todo, hasta los andares.
El cerdo nos proporciona lacón (las patas delanteras del animal curadas y servidas con patatas, chorizo y hojas tiernas de nabo) y nos permite hacer platos como el guiso gallego, el cual combina carne gresca, gallina, chorizo, lacón, costilla salada, oreja, morro, tocino, garbanzos y grelos entre otros, un plato muy consistente que nos dará toda la energía necesaria para afrontar los días de invierno.


