
La cocina alemana tiene como ingredientes principales la carne como conejo y jabalí aunque la más usada y consumida es la de cerdo. Destacan también por ser platos muy abundantes dado que en la preparación de muchos platos de carne se emplean muchos ingredientes diferentes.
Las salchichas son uno de sus platos favoritos, y aquí las encontraremos de más de 1.500 clases, cada una con su tradicional forma de preparación, pero si lo que os gusta es la carne, tened por seguro que os gustará mucho este barato y nutritivo plato tan degustado en este país.
Los pescados son el ingrediente principal en las zonas costeras del norte, donde la cocina está hecha con infinidad de platos de pescado donde destacan los escabeches, ahumados, inmersos en salsas o en salazón. Los mariscos también tienen un papel importante como el bogavante y el krabben, algo muy parecido al camarón, los cuales se suelen acompañar de nabos, espinacas, zanahorias, tomates, cebollas y rábanos picantes entre otros.

El conocido krabben
El pan es también muy apreciado en la gastronomía alemana y aquí podemos encontrar un buen número de panes diferentes, los cuales son ricos en proteínas, sustancias minerales y vitaminas. Entre sus panes más conocidos destaca el pan dulce de Kassel, hecho con harina blanca de trigo o harina de centeno aunque otros son muy destacados como los panes amargos de la zona de Berlín, Turingia y Mecklemburgo.
En cuanto a la repostería destaca sobre todo el Laugenbrezel, una típica rosquilla salada, croissants, bollos trenzados y las tartas de manzana. Y en cuanto a bebidas se encuentra el café, la más consumida, té helado, zumo de manzana y la limonada.


