
Regresamos a la calle Uría donde atravesando las calles de Fruela y del Rosal llegaremos hasta el Mercado del Fontán, ubicado en la Plaza 19 de Octubre, algo para lo que muchos es el verdadero corazón de la ciudad y donde podremos comprar algún detalle tradicional a la hora de un viaje como este.
El mercado es cubierto y cuenta con arquitectura industrial, fue finalizado en el año 1885 y en su exterior encontraremos también mercado los jueves, sábados y domingos, donde también poder comprar productos de recuerdo o consumibles en el mismo día gracias a este rastro donde encontraremos prácticamente cualquier cosa. Si hablamos de compras y mercados no hay que olvidar los de la Plaza del Fontán o también al de la Plaza de Daoíz y Velarde.
Otro de los muchos rincones que no podemos dejar de visitar es la Fuente o Cañu del Fontán, el cual sobrevive dentro de las antiguas caballerizas del Palacio del Marqués de San Feliz o del Duque del Parque, en el extremo oriental de Daoíz y Velarde.

Plaza del Fontán
Según cuenta la tradición, los ovetenses obligaban a los visitantes altivos a beber de ella, dado que les obligaba a ponerse a la altura de los caños, en una posición mucho más humilde, lo que hacía que tuvieran que ponerse en una posición más acorde a lo que se espera de cualquier persona.
Llega el momento de hacer otra pausa y poco a poco vamos encarando la recta final de esta escapada que nos puede llevar tranquilamente un fin de semana durante dos o tres días y que os recomendamos desde actualidadviajes.com.


