Café con “ostias” en Lviv, Ucrania

Cuando el torero dijo aquello de “hay gente pa tó” seguro que no se imaginaba que años después en la ciudad ucraniana de Lviv, tendría lugar la inauguración del primer café masoquista del planeta (o al menos eso dicen ellos).

Este particular local es un homenaje a Leopold Von Sacher-Masoch, un escritor austríaco, autor de la obra La Venus de las Pieles, donde relata el placer que sentía al ser golpeado. Van Sacher-Masoch es considerado el padre del masoquismo y de hecho el término es una adaptación castellanizada de su apellido.

Pero volvamos ahora al café: Una estatua de 1,70 metros de largo de Sacher-Masoch preside la entreda a la cafetería. Una vez dentro, una simpática camarera vestida de dominatrix, con látigo en la mano incluido, conduce a los intrépidos clientes a una mesa, donde son esposados. La carta es bastante variada y dejando a un lado el café, los comensales pueden disfrutar de algunos de los platos afrodisíacos que ofertan. La ensalada “baño y porra” o la foundie de chocolate “12 principios del libertinaje” son solo algunos de los suculentos nombres de estos platos que despertarán la lívido de más de uno.

Por cierto si de verdad os mola el sado y os apetece que os azoten, pedírselo con educación a la camarera que seguro que con gusto sacará el látigo a pasear.

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