Encanto, cultura, playa y diversión en un solo lugar: Yogyakarta

Yogyakarta es una de las mejores atracciones secretas de Asia. Una ciudad gobernada por un Sultán en una época en la que otras ciudades estaban gobernadas de maneras tradicionales, Yogyakarta está a un paso del sureste de Asia. Templos, pinturas, danzas, música y otras formas de arte están por todos lados.

Yogyakarta es tanto una provincia como una ciudad de Indonesia. Fue creada en 1755 por los holandeses; en ese tiempo se le conocía como “Sultanate de Ngayogyakarta Hadiningrat”. Yogyakarta fue creada cuando los indios del este de Holanda separaron el Reino independiente de Indonesia en dos partes. Yogyakarta fue la capital de Indonesia durante los conflictos por la independencia de los holandeses, desde 1946 hasta 1950. La familia del sultán de Yogyakarta fue una fuerza poderosa en la democracia de la moderna Indonesia.

Transporte tradicional de Yogyakarta

Borobudur y Prambanan son sin duda los más grandes e interesantes templos. Bodobudur, construido en el año 850 d.C. es uno de los más grandes templos budistas del mundo; mientras que Prambanan es un fascinante templo hindú. Así mismo, existen una serie de templos muy interesantes en la ciudad.

La provincia de Yogyakarta tiene varias playas. Tal vez la más popular es la playa de Parangtritis, ubicada a 15 millas de la ciudad. La playa jugó un rol importante en la mitología javanesa y el sultán de Yogyakarta hace viajes anuales a esta playa para realizar ofrendas a los dioses del mar. La playa Baron, a unas 35 millas de la ciudad, es también popular; un río subterráneo desemboca en la bahía donde se encuentra esta playa. A 5 millas de la playa Baron, la playa de arena blanca Krabal es muy popular por ser un lugar estratégico para hacer snorkeling.

El Palacio del Sultán

Existen muchos museos y monumentos culturales en la ciudad. Un buen lugar para empezar es el monumento Tugu, construido por el sultán Hamengkubuwono VI. Se encuentra en el centro de la ciudad y tiene un gran significado religioso para los javaneses. El Museo de Kekayon preserva las marionetas de “wayang”, usadas en los teatros javaneses. El Museo Affandi tiene 3 galerías dedicadas a artistas javaneses, donde una de ellas está dedicada exclusivamente al trabajo de Affandi. El monumento Yogya Kembali es una bella construcción de 3 pisos que conmemora la historia Yogyakarta y la independencia indonesa.

El primer palacio del reino Ngayogyakarta Hadiningrat es algo que no se puede perder. Las ruinas de este palacio, se encuentran al sur de la ciudad. Así mismo, vale la pena visitar Loji y Bintaran, dos de los vecindarios residenciales holandeses de la época colonial. Por otro lado, el palacio del Rey Boko, fue construido a comienzos del siglo IX en las afueras de Yogyakarta y cumplió la función de monasterio budista.

Templo Prambanan

Si está buscando hacer buenas compras, Pecinan es el lugar perfecto. También cuenta con otros buenos lugares como el Mercado Gabusan, donde encontrará muy buenas oibras de arte. El Mercado Pasar Beringhario, funciona desde 1758, es muy grande y ofrece diferentes productos a precios muy razonables. Si está buscando por cosas más modernas, en el Mall de Malioboro podrá comprar ropa y comer en restaurantes de prestigio internacional.

A pesar de que Yogyakarta no se puede comparar en algunos aspectos con Seoul o Mumbai, es sin duda el que tiene la mayor presencia de sus antepasados. El sentimiento auténtico de la cultura de la ciudad, hace que sea más fácil de comparar con lugares como Katmandú y Lhasa, o tal vez con Hanoi o Suzhou China. Es un lugar en el que se sentirá completamente inmerso en Asia.

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