La historia del Castillo de Plessis-Bourré

Situado en un foso tan ancho que podría tomarse por un lago, el Chateau du Plessis-Bourré, de muros de un blanco argentino y tejados de pizarra negra, parece flotar en el agua. Fue construido en cinco años a partir de 1468. Se lo reconoce como la obra más perfecta y mejor conservada de Jean Bourré, además de haber sido su hogar.

Como consejero y tesorero de rey de Francia, Bourré también supervisó la construcción de Langeais y Jarzé, e influyó en la transformación de fortalezas de Loire en agradables palacios.

Este castillo está bien defendido, pero las fortificaciones no son incompatibles con su elegancia como vivienda. Su magnífico estado revela la calidad de los materiales usados y el buen hacer de sus constructores.

Después de cruzar un largo puente de siete arcos, los visitantes entran en el patio con arcada por uno de los dos puentes levadizos.

Las salas privadas son sorprendentemente espaciosas, decoradas con delicados relieves. En la Salle des Gardes, las pinturas del techo describen escenas alegóricas y de alquimia, incluyendo la figura del lobo-demonio Chicheface, se cuenta que era extremadamente flaco porque sólo podía comer viudas que siempre desobedecieron a sus maridos. Se exponen también algunos muebles, la mayoría del siglo XVIII. Durante la Revolución Francesa, los escudos de armas fueron tachados pero aún pueden verse las pintadas.

Te puede interesar

Un comentario

  1.   juulii dijo

    Me encantaria vivir en un palaciooooooooo ojala que me venga a buscar un principe y me lleve a el paalacio encantadorrr…..

Escribe un comentario