La Plaza de San Pedro Vaticano

Plaza San Pedro Vaticano

  

El lugar más visible y destacado del Estado de la Ciudad del Vaticano es la Plaza de San Pedro. Para acceder a ella y por tanto, cambiar de país, pasando de Roma al Estado independiente del Vaticano, yo pensaba que habría que pasar por una especie de complicada aduana. Pues nada más lejos de la verdad. Por supuesto, hay que pasar un control, pero como el del detector de metales de los aeropuertos. Ni te piden documentación, ni te hacen foto (como en algunos países asiáticos), ni nada de nada, un simple control de tus pertenencias y pasar por un arco típico de seguridad y ya estás en el Vaticano.

Una vez dentro, aunque ya desde que llegas a las columnas estás viendo la Plaza, ésta aparece ante ti majestuosa. La Plaza de San Pedro es una explanada de forma elíptica rodeada por una columnata balaustrada sobre la que se asientan las figuras de 140 santos de todas las épocas y lugares. Estos dos brazos de columnas (284 de 16 metros cada una) se abren a cada lado simbolizando el abrazo de acogida de la Iglesia al visitante.

Plaza San Pedro Vaticano

La plaza tiene dos lados sin columnas, uno viene de la plaza Pío XII y la Via della Conciliazione (que termina en el Castillo de Sant’Angelo y el río Tíber), y el otro corresponde a la Basílica de San Pedro.
En la Plaza de San Pedro, el Papa celebra liturgias solemnes que reúnen a enormes multitudes. Yo estuve el domingo de Pascua y es realmente increíble ver a tantas personas venidas de todo el mundo a escuchar al Papa o simplemente a disfrutar de la monumental arquitectura e historia del lugar.

Fuente    Plaza San Pedro Vaticano

    

En la plaza se encuentran dos fuentes en el centro de cada semicírculo, y en el centro de la plaza, un monumental obelisco (25 metros de alto y 327 toneladas), traído probablemente desde Constantinopla para un circo romano. En 1586 el Papa Sixto V decidió colocarlo frente a la Basílica de San Pedro en memoria del martirio de San Pedro en el circo de Nerón. Se le dice el “testigo mudo” pues junto a este se crucificó a Pedro. La bola de bronce de la cúspide y, según la leyenda medieval, contenía los restos de Julio César, fue reemplazada por una reliquia de la Cruz de Cristo.

Si has estado antes en París, te suecederá como a mí, que la Plaza de San Pedro te resultará familiar, ya que la Plaza de la Concordia es una copia de la Plaza de San Pedro, tanto por el obelisco, como por las fuentes y su distribución. Sea como sea, son dos espectaculares plazas que te recomiendo visites.

¡No olvides la cámara y que te diviertas!

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