Las Islas Marquesas, Polinesia

 

Llegar a Nuku Hiva es como entrar en un universo cerrado, misterioso y muy verde. Los acantilados son profundos y las cumbres muy húmedas, invadidas por la bruma. El trayecto, extremadamente peligroso, del areopuerto al poblado principal de Taiohae, se hace largo. Los caminos, asfaltados solo en parte, parecen inaccesibles.

 

 

El pequeño cementerio donde se encuentran las tumbas de Gauguin y de Brel es lo más auténtico que se puede encontrar en las Marquesas aparte de los “tikis”. Son muchas las leyendas que corren acerca de las desgracias que se abaten sobre aquellos que osan alterar el reposo de los “tikis”. Los “tikis”, figuras de madera, basalto o “keetu” (piedra volcánica) desempeñaban un rol simbólico de mediadores de los dioses: Dichas figuras eran emplazadas sobre los maraes, a donde acudían los aldeanos para celebrar toda clase de ritos y fiestas. 

 

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