Siena, la ciudad del Palio (III)

Después de este largo paseo por las calles de Siena y sus maravillas llega el momento de gratificar nuestro paladar con la comida local, lo que puede convertirse en un agradable placer.

Muy poca es la gente que queda desilusionada con la comida toscana, dado que sus ingredientes siempre son frescos y se siguen las recetas tradicionales que han ido pasando de generación en generación, lo que prácticamente asegura un éxito en la mesa.
Ingredientes como la deliciosa carne de ternera de la raza chiachina, pasta, aceite de oliva, queso pecorino, salami toscano y como no, su excelente vino de Chianti.

Muestra gastronómica local

En Siena se dice: “Un pranzo sensa vino e come un giorno senza sole” (una comida sin vino es como un día sin sol) y esto lo saben muy bien los habitantes de la ciudad porque poseen uno de los mejores vinos del mundo.

Los encinales cercanos a Siena son aún tierra de los cerdos de la raza Cinta Senese, una raza originaria del lugar y reconocida en todo el país por el excelente sabor de su carne.

Cerdos de la raza Cinta Senese

La cocina local tiene orígenes antiguos que se basan en la cocina etrusca y la cocina romana. Las especias, un producto de gran valor en el pasado le otorgaron los más distintos aromas a sus platos, sobre todo al conocido pan de especias. Las sopas son otra parte importante de la cocina toscana, con carne horneada, cereales silvestres y todos los tipos de pasta hecha en casa.

Un típico almuerzo sienense estaría compuesto por unos entrante como los crostini neri (tostadas negras), unas rebanadas de pan tostado sobre las cuales se unta una pasta hecha con hígado de cerdo, bazo de becerro, anchoas, cebolla, aceite, sal, pimienta y aceituna negra.

Como primer plato un pappardelle con lepre (pasta con liebre, no se asuste) Es liebre troceada y marinada en vino de chianti y adobada con especias, la cual se cuece con salmorejo y se agrega a la pasta.

Pappardelle con liebre

Como segundo plato destacamos la scottiglia que son pequeños pedazos de diferentes carnes fritos y recubiertos de pasta de tomate picante con una salsa espesa.

Y de postre un dulce típico, los cavallucci, unos pequeños bizcochos hechos de azúcar, miel, nuez, limón, especias y mandarina.

Siena no es solo cultura e historia, también tiene tradición a la mesa con unos productos insuperables. ¡Buen provecho!

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