Tokio, “el imperio del microchip” (IVb)

Japón

Hasta el momento hemos hablado de museos, teatro, ikebana, arquitectura etc. Continuamos con nuestro paseo cultural por la ciudad de Tokio.

Las bellas artes se remontan a unos mil quinientos años atrás, según los descubrimientos de diversos objetos, sobre todo figuras de barro y utensilios de piedra sin pulir.

Gracias a las numerosas influencias extranjeras el arte japonés ha sufrido ligeros cambios. La influencia india y el budismo son los principales “culpables”. En el periodo Asuka, que data de los años 592 hasta el 645, se construyeron numerosos eficicios como el Templo Horyuji, es actualmente la construcción de madera más antigua del mundo está situado en la cercana localidad de Nara. Los diseños elaborados, los grabados, la escultura y la talla de madera fueron otros de los acontecimientos culturales.

Templo de Horyuji

La literatura es otro de los grandes pilares del pueblo japonés, claramente un pueblo amante de la filosofía y las letras. Los poemas de 31 sílabas llamados tanka o los conocidos haiku, poemas de 3 líneas, son el máximo exponente de la poesía japonesa.

El chanoyu, o ceremonia del té, es algo exclusivo de Japón, que consiste en la presentación y en la forma de servir y beber el marcha, té verde en polvo. Tanto arraigo tiene esta ceremonia que ha pasado a formar parte ineludible de su cultura.

Realización del chanoyu

La música es parte de la cultura japonesa desde siempre. Los primeros escritos encontrados confirman la existencia de una especie de trovadores que contaban sus historias acompañados de un shamisen, un instrumento parecido a un banjo pero más alargado. Actualmente la música gagaku, de suaves melodías, es la acompañante ideal para el teatro kabuki.

La artesanía es otro movimiento cultural desde años inmemoriales. Los forjadores de espadas, la delicada cerámica, el tintado de la ropa o la talla del bambú, son oficios de antaño los cuales son venerados y seguidos por mucha gente, sobre todo en el ámbito rural.

Cerámica japonesa

Desde 1950 el cine japonés comenzó a experimentar un despegue gracias en gran parte al director Akira Kurosawa o Irami Juzo. Toshiro Mifune entre otros grandes ha conseguido elevar el estatus del cine nipón. Actualmente el cine independiente japonés está siendo muy bien recibido por el público occidental, especialmente el género de animación, el cual cuenta con millones de fans en todo el mundo.

Como habrán podido comprobar, en Japón, y especialmente en Tokio, hay para todos los gustos. Estamos completamente seguros que su visita a este fantástico país le reportará una buena dosis de conocimiento.

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Carlos López

Desde que era pequeño siempre quise viajar y poco a poco pude ir convirtiéndome en un viajero incansable. Mis destinos preferidos: India, Perú y... Ver perfil ›

Un comentario

  1.   Dai dijo

    hola
    hermoso jarron, donde puedo ver mas de estos??
    no tiene dibujos sobre madera?

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