Un paseo por el río Mekong, en Luang Prabang, Laos

El río Mekong en Luang Prabang

Hace un par de años tuve la oportunidad de visitar Luang Prabang, en Laos. La verdad es que estuve poco tiempo, pero lo suficiente para poder disfrutar de las vistas más famosas de la ciudad: los templos, los monjes budistas, las vistas desde la colina de Phou Si, las cataratas de Kuang Si… Pero una de las experiencias que más me impresionó fué un paseo en bote por el río Mekong. En realidad, Luang Prabang se encuentra en la confluencia de los ríos Nam Khan y Mekong. Pero se puede dar la vuelta a la ciudad en bote.

El día del paseo era gris y lluvioso. La verdad es que llovía bastante, lo que le daba mayor atractivo a la excursión. Imagínate un río enorme, de aguas teñidas de marrón, y rodeado de una abundante y exuberante vegetación. Todo ello salpicado por alguna casita y algún que otro templo. Tengo que decir que estaba emocionado.

Bote en el río Mekong en Luang Prabang

El barquito no era gran cosa. Apenas unas maderas con un techo de hojalata, plagado de goteras. En uno de los extremos (proa o popa, no te sabría decir) estaba el barquero, atento, simpático, y gran conocedor del Mekong. Así que, entre el repiqueteo de la lluvia sobre el tejado del bote comenzamos el tour.

El paseo no fué muy largo, apenas hora y media que me supo a poco. Aunque quizá para algunos y en aquellas condiciones sería demasiado. Para mí fué hora y media de emoción. Me sentía en aquella barquichuela como el Capitán Willard en Apocalypse Now, navegando por el Mekong al encuentro de lo desconocido.

Bueno, quizá esperabas algo más emocionante. Un encuentro con un cocodrilo, o que se hundiera el bote en medio del Mekong. Pero la verdad es que, aparte de la persistente lluvia, fué un simple paseo por el río. Pero para mí fué una experiencia inolvidable.

Te puede interesar

Escribe un comentario