5 cosas que hacer en Edimburgo, obligatoriamente

Siempre que pienso en visitar el Reino Unido me viene a la mente Londres, pero hay muchos otros lugares interesantes, por lo que en segundo  lugar pongo la ciudad de Edimburgo, que me parece misteriosa y encantadora. Por eso quiero hacer un sencillo ranking de esas cinco cosas que hacer en Edimburgo obligatoriamente. Esas cosas que no pueden faltar si pisas esta ciudad.

Esta ciudad no tiene cientos de monumentos como Florencia, pero siempre hay algo interesante, y la cultura escocesa es singular, por lo que te gustará impregnarte de la amabilidad de sus gentes y de su estilo de vida. Anota bien estas cinco cosas, pero si vas probablemente tengas tiempo para hacer mucho más, como perderte por sus empedradas calles antiguas para descubrir rincones llenos de misterio e historia.

Visitar el Castillo de Edimburgo

Nada más llegar, lo primero que vais a querer hacer es visitar el famoso Castillo de Edimburgo, situado en la cima de la colina Castle Hill. Está protegida en tres de sus lados por acantilados, y solo se puede acceder a él subiendo por la cuesta de la colina, en el inicio de la avenida Royal Mile, una de las más conocidas y concurridas de la ciudad.

Visitar el castillo nos puede llevar varias horas, por lo que es bueno dedicarle una mañana o una tarde para ver el emblema de Edimburgo bien a fondo. Abre de 9:30 a 17:00 o 18:00 de la tarde, dependiendo de la época del año. La entrada cuesta 16 libras esterlinas, y si queréis una visita guiada en español unas 26 libras.

Hay una tradición que se lleva a cabo desde 1861,  y es la de disparar el cañón de la una en punto con una puntualidad británica para que la gente sincronice sus relojes. Hoy en día se hace como parte de los reclamos turísticos del castillo, ya que es un divertido espectáculo ver cómo disparan este cañón.

Las típicas joyas de la corona se conocen aquí como los Honores de Escocia. La Corona, el Cetro y la Espada del Estado se guardan en el castillo, así como la conocida ‘Piedra del destino’. Este símbolo era algo muy valioso para el pueblo escocés sobre el que se coronaba a los reyes. En el castillo también se puede visitar el Museo Nacional de la Guerra y las prisiones del castillo.

Disfrutar la Scotch Whisky Experience

O lo que es lo mismo, la experiencia del whisky escocés. Se trata de una especie de museo en el que nos hablan de cómo se elabora el whisky e incluso se puede hacer una cata para disfrutarlo. Está muy cerca del castillo, en Castle Hill, por lo que podemos hacer todo en el mismo día. La visita comienza subiéndose a una barrica, como si fuese un parque de atracciones, para ir viendo las fases de elaboración de la bebida. A continuación nos hablan de los tipos de whisky y se hace una cata para aprender a diferenciarlos por su olor. Por último se puede ver la colección de whisky más grande del mundo.

Tomar una cerveza en los pubs escoceses

Una cerveza o un whisky, que es lo más típico en estos pubs. También se puede comer en ellos, siendo más económico que los restaurantes. Uno de los más famosos es el The Elephant House en el barrio universitario, conocido porque aquí se sentaba a menudo J.K.Rowling para terminar su libro de ‘Harry Potter’. The Dome también es otro de los grandes conocidos de la ciudad, en un edificio que era un banco y que cuenta con una impresionante cúpula, mosaicos y columnas al estilo griego. Es  lujoso y los precios se disparan un poco, pero es un lugar asombroso para tomarse un café.

Sumergirte en la historia de Edimburgo

Hay varias formas de vivir la historia de la ciudad. En Gladstones’ Land podrás entrar en una antigua casa de un comerciante del siglo XVII que se conserva bastante bien, para conocer la vida hace siglos en la ciudad. En la planta baja hay un taller artesano de 1620 y en las habitaciones se pueden ver los muebles de la época.

Por otro lado, se puede visitar el Museo Nacional de Escocia, con miles de objetos entre obras de arte, maquinaria, joyas o armas para conocer toda la historia de Escocia hasta nuestros días, y lo mejor es que la entrada en este museo es totalmente gratuita.

Compras típicas

A los que siempre nos gusta traernos recuerdos no nos puede faltar una tarde haciendo las compras típicas. Hay que tener en cuenta que aquí las tiendas cierran sobre las 17:00 o 18:00 horas, ya que tienen un horario diferente, abriendo un poco más los jueves. Algunos de los productos típicos que no pueden faltar son las vestimentas, con piezas de lana, tweed o los míticos kilt de tartán escoceses. También se puede comprar el Haggis, un plato típico que se puede llevar en latas de conserva a casa. Por otro lado, hay mucha variedad en whisky, pero los impuestos hacen que sea un regalo un poco caro. Las pastas y dulces típicos son unos regalos económicos y muy ricos para traerse a casa.

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Un comentario

  1. que bonito!, muy buena información! gracias por el post!!

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