5 parques urbanos de España con un encanto especial

Durante el invierno, aprovechar la luz y el calor del sol para hacer algún tipo de actividad al aire libre siempre es una maravilla. Ya sea para un sencillo paseo o la práctica de un deporte, los parques urbanos de nuestras ciudades siempre nos ofrecen la posibilidad de ponernos en contacto con la naturaleza y desconectar un rato del bullicio de la ciudad y del estrés del día a día.

En España existen muchos parques y jardines en los que se puede disfrutar de una jornada fuera de casa pero estos 5 tienen un encanto especial que hace las delicias de visitantes y lugareños. Os los presentamos tras el salto.

 

Parque Güell

El legado modernista de Antonio Gaudí en Barcelona es simplemente fascinante: la Casa Batlló, la Sagrada Familia, la Casa Milà…Sin embargo el célebre arquitecto catalán no sólo diseñó edificios sino que también dio rienda suelta a su creatividad en los jardines. Fruto de su imaginación surgió el Parque Güell, un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984 y con una extensión de más de 17 hectáreas repleto de mosaicos, formas onduladas y geométricas e inspirado en la naturaleza.

Dentro del Parque Güell encontramos elementos simbólicos religiosos que le confieren un significado aún más especial. El arquitecto quiso aprovechar el desnivel de la montaña del reciento para crear un camino de elevación espiritual que culminase con la visita a la capilla que planeaba construir en la cima. Finalmente esta idea no se llevó a cabo y se sustituyó por el Monumento al Calvario, desde el que se tienen las mejores vistas de Barcelona.

¿Qué podemos visitar en el Parque Güell? Justo a la entrada principal se ubican dos casitas que parecen de cuento. La Casa del Guarda acoge exposiciones audiovisuales sobre el pasado del parque mientras que la otra casa funciona como tienda. Otro de los sitios más interesantes para conocer es la Casa Museo Gaudí del interior del parque, donde vivió el artista entre 1906 y 1925.

El epicentro del Parque Güell es una gran plaza en la que se encuentra un gran banco con apariencia de reptil cubierto por mosaicos.

Desde hace unos años, el acceso a la zona monumental es de pago. Las entradas se pueden comprar por Internet o en taquilla (8€ la general, 5,60€ la infantil y 5,60€ la senior).

Parque María Luisa

Uno de los lugares más emblemáticos de Sevilla es el Parque de María Luisa. Recibe su nombre de la hija menor del rey Fernando VII, quien residió en la capital hispalense la mayor parte de su vida. Su esposo, el duque de Montpensier, vivía con ella en el Palacio de San Telmo y al morir, la infanta donó los terrenos del palacio a la ciudad. Fue inaugurado como Parque Público el 18 de abril de 1914 con el nombre de Parque Urbano Infanta María Luisa Fernanda.

Tras la reforma realizada por el ingeniero francés Jean-Claude Nicolas Fourestier, conservador del bosque de Boulogne en París, el Parque María Luisa adquirió un toque romántico inspirado en los jardines del Generalife, la Alhambra y los Alcázares de Sevilla.

El eje central del Parque de María Luisa está integrado por el Monte Gurugú, la Fuente de los Leones, la Isleta de los Patos, el Estanque de los Lotos y la glorieta de Bécquer, dedicada al poeta Gustavo Adólfo Bécquer, en la que junto al busto del poeta, se desarrolla el tema del amor.

Se trata de una de las joyas naturales de Sevilla en la que podremos observar la fauna urbana de la capital hispalense como los patos, los cisnes o los pavos reales.

Parque del Buen Retiro

Hace siglos el Parque del Buen Retiro estaba situado a las afueras de Madrid pero hoy se encuentra inmerso en una jungla de asfalto, edificios y coches. De modo que se agradece tener este pulmón verde en pleno centro de la ciudad.

Con 125 hectáreas y más de 15.000 árboles, el Parque del Buen Retiro tiene su origen en el siglo XVII cuando el conde-duque de Olivares, valido del rey Felipe IV, le regaló al monarca unos terrenos para el uso exclusivo de la familia real. Allí acudían los reyes a pasar jornadas al aire libre cuando el tiempo era propicio y su acceso al resto del público estuvo restringido hasta que con la Gloriosa Revolución de 1868 pasó a ser propiedad municipal y se abrió a todos los ciudadanos.

En la actualidad es uno de los lugares turísticos más icónicos de Madrid. Algunos de los sitios más interesantes para conocer aquí son: el estanque, el palacio de cristal, el palacio de Velázquez, el jardín de Vivaces, los jardines y la rosaleda de Cecilio Rodríguez, los jardines del arquitecto Herrero Palacios y el Parterre Francés con el Ciprés Calvo, el árbol más antiguo de Madrid de origen mexicano del que se dice que podría tener alrededor de 400 años. ¡No hay excusa para no dar un paseo a pie o en bici para disfrutarlo!

Parque de la Alameda

En el último tramo a la Catedral de Santiago de Compostela, un lugar perfecto para tomar un respiro y descansar es el Parque de la Alameda, el cual se compone de tres partes diferenciadas: el paseo de la Herradura, el paseo de la Alameda y la carballeira de Santa Susana.

Muy próximo a la seo de la ciudad, su ubicación es privilegiada y con el tiempo se convirtió en el principal jardín urbano de Santiago y en el lugar preferido de muchos lugareños para dar un paseo contemplando su flora y sus llamativas edificaciones decimonónicas y modernistas así como sus esculturas y estatuas. Sin duda, un espacio relajante y acogedor en el que disfrutar de la naturaleza.

Jardín del Turia

Se trata del parque urbano de mayor extensión de España, con 110 hectáreas que cruzan prácticamente todo Valencia, y uno de los más visitados en el país.

El Jardín del Turia nació cuando una tremenda riada dio lugar a un terreno vacío que decidió destinarse al ocio de los ciudadanos. Hasta aquí acuden cientos de personas a pasar los fines de semana y a disfrutar de un picnic al aire libre rodeados de unas magníficas vistas a la vanguardista Ciudad de las Artes y las Ciencias.


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