La ruta del emperador Carlos V en Extremadura

Cualquier época del año es buena para embarcarse en una aventura. La semana que viene se conmemora el aniversario de la llegada a Yuste del emperador Carlos V. Una importante figura de la historia de España y Europa, sobre la que se ha emitido una conocida serie de televisión en nuestro país recientemente: “Carlos, Rey Emperador”.

En febrero de 1557 y tras recorrer un largo periplo por Europa y Castilla, el rey Carlos I llegó al lugar que escogió para pasar sus últimos días. Quien fuera el hombre más poderoso del mundo a mediados del siglo XVI, se encontraba enfermo de gota y de diabetes, por lo que decidió encomendar el gobierno de su imperio a su hijo Felipe II y retirarse al monasterio de Yuste en Cáceres. Un entorno privilegiado situado en la vertiente sur de la Sierra de Gredos.

Revive en primera persona el camino que recorrió el emperador Carlos V desde Jarandilla de la Vega hasta Yuste, aderezado con representaciones teatrales, conciertos, buena gastronomía y otras muchas actividades que harán de tu viaje una experiencia única.

Ruta del emperador Carlos V en Extremadura

La ruta del emperador Carlos V recrea la llegada del monarca a Jarandilla el 12 de noviembre de 1556, siguiendo el camino antiguo que iba desde Jarandilla de la Vera hasta Cuacos de Yuste por Aldeanueva de la Vera hasta llegar al Monasterio de Yuste, lugar que el emperador Carlos V mandó construir sus dependencias para retirarse los últimos días de su vida.

Diez kilómetros separan ambos lugares, aquellos que cada año lugareños y visitantes recorren para conmemorar la llamada ruta del emperador Carlos V, declarada de Interés Turístico Regional. Aunque pueda parecer mucha distancia para ir caminando, el recorrido está considerado de baja dificultad.

Este año, la ruta senderista se celebra el sábado 13 de febrero y la ecuestre el domingo 14. Una celebración que es la excusa perfecta para conocer el monasterio y su entorno.

Jarandilla

El punto de partida de la ruta del emperador Carlos V se encuentra en el castillo de Oropesa, actualmente Parador Nacional. Merece la pena visitar su cuidado palacio de armas y su torre del homenaje. Antes de iniciar el viaje es recomendable dar una vuelta por Jarandilla para conocer su patrimonio arquitectónico. Son lugares de visita obligada la iglesia de San Agustín, la iglesia-fortaleza de Nuestra Señora de la Torre, la ermita de Nuestra Señora de Sopetrán, la del Cristo del Humilladero, el puente romano y la Picota.

El plan comienza en el auditorio de Jarandilla con un desayuno con chocolate. Desde ahí se emprende la ruta amenizada por actuaciones musicales y danzas regionales. Una vez en camino, cuando menos lo esperes habrás llegado a Aldeanueva de la Vera.

Aldeanueva de la Vera

En esta localidad hay que visitar su plaza de toros rectangular, la iglesia de San Pedro con su museo parroquial, el palacio del Obispo Godoy y la fuente de los Ocho Caños, desde donde se retomará la ruta hacia Cuacos de Yuste, un municipio considerado Conjunto Histórico-Artístico.

Cuacos de Yuste

En Cuacos de Yuste no te debes perder la iglesia parroquial de la Asunción, situada en la antigua judería, la plaza de la Fuente de los Chorros y la casa de Don Juan de Austria, hijo ilegítimo del emperador Carlos.

Monasterio de Yuste

Llegado a este punto sólo queda recorrer el tramo final  que lleva al monasterio de Yuste, junto al que el monarca ordenó construir el palacio en el que viviría los últimos años de su vida. El 3 de febrero de 1557 tuvo lugar la entrada del rey en Yuste. La ruta del emperador Carlos V, fiesta de interés turístico de Extremadura, conmemora cada año en febrero ese último viaje desde el Palacio de los Condes de Oropesa, en Jarandilla de la Vera, hasta el monasterio.

El monasterio de Yuste fue fundado a principios del siglo XV  y en él habitaban los austeros monjes de la orden de los Jerónimos. Este edificio sufrió una gran reforma para adaptar sus estancias a las necesidades de un emperador. Uno de los lugares más interesantes e íntimos es la alcoba real, ubicada junto al coro de la iglesia para que Carlos I pudiese escuchar la misa desde la cama, donde estaba postrado debido a sus problemas de salud. En ese lugar moriría el 21 de septiembre de 1558.

Tras años de abandono, el monasterio de Yuste pertenece a Patrimonio Nacional y está abierto al público. Se puede visitar la iglesia (que celebra oficios religiosos los domingos), los dos claustros, la huerta y los jardines. También hay visitas guiadas para conocer las dependencias y el museo Histórico Artístico. La entrada básica cuesta 9 euros y la reducida 4 euros.

El real monasterio de Yuste es en la actualidad sede de la Fundación Academia Europea de Yuste, dedicada a fomentar el espíritu de unión en Europa.

En Yuste también se puede visitar el cementerio Alemán, en el que descansan los cuerpos de algunos excombatientes de la Primera y Segunda Guerras Mundiales,  la Cruz del Humilladero, el Cenobio, y la casa del emperador.


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Isabel Catalán

Dicen que hay tantos tipos de viajeros como personas en el mundo. A lo largo de mis viajes me percaté de la variedad de intereses con los que nos... Ver perfil ›

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