7 cosas que nadie te dijo sobre el Camino de Santiago

Camino de Santiago

Desde tiempos inmemoriales, la peregrinación a lugares sagrados ha sido algo común a muchas religiones. Estos itinerarios tenían un sentido espiritual y de acercamiento a la divinidad. Ya sea por una promesa, por razón de Fe o por un reto fijado para superar solos o en compañía, todos los años miles de personas emprenden a pie un largo viaje con destino a Santiago de Compostela, lugar donde está enterrado el Apóstol Santiago.

La Ruta Jacobea ha vivido periodos de mayor y menor esplendor desde que en el siglo IX se divulgase en Occidente el descubrimiento de la tumba de Santiago Apóstol en Santiago de Compostela. La popularidad del camino tocó fondo en el siglo XIX, un periodo bastante convulso en la historia de España. Sin embargo, a finales del siglo XX entró en una fase decisiva de recuperación gracias al impulso de diferentes entidades civiles y religiosas. Así se crearon así varias rutas que desde toda España confluían en Galicia.

Si bien es cierto que cada año miles de personas emprenden este largo camino a pie con destino al santo lugar, muchos otros se muestran reticentes a pasar parte de sus vacaciones en el monte, andando la mayor parte del tiempo y con mucho sacrificio y pocas comodidades.

Sin embargo, aquel que lo prueba no se arrepiente e incluso piensa en repetir. Si preguntas a alguien que haya completado el recorrido podrá darte muchos motivos pero la razón principal es que el Camino de Santiago es el camino de los descubrimientos, sobre todo en cuanto al conocimiento de uno mismo y de lo que somos capaces con tesón y ganas.

De modo que si estás pensando en convertirte en peregrino y realizar el Camino de Santiago te recomendamos que te empapes de información útil en blogs y foros pero te advertimos que lo más interesante de la ruta no lo encontrarás ahí… Lo hallarás una vez completes el recorrido y eches la vista atrás para percatarte de aquellas cosas que nadie te dijo antes de partir hacia Santiago de Compostela.

Camino Santiago Peregrinos

La emoción del primer día

Esa mezcla entre nervios y alegría por comenzar un gran reto, por ponernos a prueba a nosotros mismos. Las primeras horas del camino son las más especiales, cuando todo es nuevo y el ambiente es tan festivo. Conviene disfrutar al máximo estos momentos ya que conforme pase el tiempo, el cansancio hará acto de presencia para aguarnos las fiesta. Y es que tantos madrugones y tantas caminatas pueden minar nuestro ánimo. Sin embargo, allí estarán nuestro amigos u otros compañeros de viaje para darnos fuerzas y conseguir que el viaje sea más ameno en las etapas más complicadas. ¡Todo por llegar a Santiago y conseguir la ansiada Compostela!

La Compostela

Al final del viaje se puede obtener La Compostela, un certificado que expide la Iglesia y que acredita que se ha realizado el Camino de Santiago. Para conseguirla se debe acreditar que se han recorrido a pie los últimos 100 km del camino o bien 200 km en bicicleta. Ésta se recoge en la Oficina del Peregrino junto a la plaza de Praterías, a pocos metros de la catedral.

Para obtenerla es necesario portar una “acreditación de peregrino” que se debe sellar un par de veces al día en los albergues, iglesias, bares o tiendas del camino. Es aconsejable que te la sellen en todos los establecimientos por los que pases porque, además de ayudarte a conseguir el certificado, es un recuerdo muy bonito debido a la originalidad de los sellos.

La “acreditación del peregrino” la proporcionan las autoridades eclesiásticas de cualquier ciudad española, los ayuntamientos o las comisarías de policía de las ciudades y pueblos que forman parte del Camino de Santiago.

Camino Santiago Mochila

La mochila del peregrino

Con el avance del cuentakilómetros la mochila se hace cada vez más pesada. Las fuerzas a veces flaquean y es cuando te arrepientes de haber metido tantos cacharros en ella por aquello de “¿y si me hace falta?”. Tranquilo, es un error de principiante más común de lo que parece. Nuestro consejo es que la mochila del Camino de Santiago nunca debe sobrepasar los 10 kilos y que las semanas previas al viaje conviene entrenar llevando el peso para ganar fondo físico y resistencia. Sólo así sobrevivirás a las largas jornadas de caminata. Y lo más importante: lleva sólo lo imprescindible ya que cada pocos kilómetros encontrarás algún pueblecito donde podrás comprar lo que necesites.

¿Debo llevar un báculo de peregrino?

Depende de las condiciones físicas de cada uno pero hay quien afirma que portarlo le ayuda a dosificar el esfuerzo. Nuestro consejo es que lo pruebe antes de hacer la ruta y valores si lo usarás o no.

Captando fotografías para el recuerdo

A lo largo del Camino de Santiago encontrarás muchos paisajes dignos de inmortalizar con tu cámara. Al principio uno no puede evitar pararse en cualquier lugar para tomar una foto y subirla a las redes sociales pero poco a poco te vas percatando de que no puedes interrumpir el ritmo de la caminata con tanta frecuencia. Al final harás fotos pero seleccionando mejor los lugares que más te conmueven o interesan.

Sin embargo, la foto de los 100 kilómetros no puede faltarle a nadie. Es un clásico tomar unas cuantas instantáneas junto al mojón que marca los 100 últimos kilómetros a Santiago de Compostela.

Catedral de Santiago de Compostela

Más vale tarde que nunca

Estamos ya tan cerca de Santiago de Compostela que nos volvemos más impacientes y eso puede traducirse en un intento por esforzarnos más de lo debido. Que no te puedan las ganas de llegar cuanto antes para no lesionarte.

Es mejor marcarnos un objetivo de kilómetros cada día y descansar cuando el cuerpo lo pida para recargar las pilas. No se trata de llegar cuanto antes aunque eso suponga hacerlo arrastrándose, sino de saborear cada instante. Los peregrinos más experimentados aconsejan hacer 25 ó 30 kilómetros diarios.

¡Y llegó el gran día!

Tras mucho esfuerzo entras en Santiago de Compostela y la emoción te embarga. Al llegar sentirás que todo el viaje ha valido la pena, incluso las etapas más difíciles.

Recoger la Compostela, entrar a la catedral y abrazar la imagen del Apóstol Santiago junto a tus amigos, descubrir la ciudad de Santiago y ponerte ciego de pulpo a la gallega para celebrarlo…. No hay nada mejor en el mundo que la sensación de haber conseguido superarse a sí mismo.

 

 

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