Bien sabemos que las grandes religiones nacieron en el continente amarillo. El judaĆsmo, el cristianismo y el Islam son prueba de ello. Y el budismo no escapa de ello. Esta religión nunca se desarrolló como movimiento misionero. Las enseƱanzas del budismo se fueron difundiendo paulatinamente desde regiones como India y el Tibet hacia otros lugares del continente, y luego hacia el mundo entero.

Cada lugar donde se enseñaba el budismo, la doctrina era transformada de acuerdo a las tradiciones propias del lugar, creÔndose asà una serie de corrientes.
Si hablamos del budismo en Asia vale la pena mencionar que esta religión se difundió pacĆficamente y en diferentes maneras, y cuenta la historia que fue Buda Shakyamuni, hombre santo de Nepal quien marcó el precedente. Este ser sagrado y guĆa espiritual viajó hacia los reinos mĆ”s cercanos para compartir sus intenciones profundas y fue asĆ como adoctrinó monjes con la finalidad que fuesen por el mundo a exponer sus enseƱanzas.
En la actualidad se manejan distintas teorĆas sobre la expansión del budismo en tierras asiĆ”ticas, siendo una de las teorĆas mĆ”s aceptables la que menciona a los mercaderes y comerciantes ambulatorios de las famosas Rutas de la Seda, como los principales expansionistas de las creencias budistas, sobretodo de la lĆnea del Theravada. Es asĆ como podemos encontrar focos de budismo hasta en paĆses del Medio Oriente que como bien sabes la mayorĆa profesa la religión islĆ”mica.
En lo que se refiere a la corriente Mahayana (vehĆculo para alcanzar el nirvana), la mayorĆa de fieles se encuentran en las zonas de China, Vietnam, Corea, Japón, India, Indonesia, Nepal, el TĆbet, Mongolia, y hasta la zona de Siberia.

