Cáceres, qué ver en una ciudad que te enamorará

La plaza Mayor de Cáceres

Imagen de la plaza Mayor de Cáceres

Visitar Cáceres es contemplar historia viva, ya que fue fundada como ciudad por los romanos en el siglo I antes de Cristo. Arrasada por los visigodos, renació con los árabes y fue conquistada por los cristianos en 1229, quienes le dieron el estatuto de villa directamente bajo el mando de la Corona de León.

La aristocracia cacereña tuvo importancia en tiempos de los Reyes Católicos y de Carlos I. Luego vivió un periodo de decadencia para resurgir en el siglo XVIII con la instauración en ella de la Real Audiencia de Extremadura y la llegada de emigrantes procedentes de otros puntos de España. Su desarrollo se mantuvo en los siglos XIX y XX. De todo ello ha quedado en Cáceres un extraordinario patrimonio monumental que seguro te interesará conocer.

Los monumentos que debes visitar en Cáceres

La rica historia de la ciudad extremeña se refleja en el amplio conjunto de monumentos que puedes ver en ella. No obstante, ya por sí solo, el casco antiguo merece una visita a Cáceres, ya que es Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Vamos a iniciar nuestro recorrido por la localidad.

Ciudad Vieja de Cáceres

El casco antiguo de Cáceres tiene su núcleo en el espacio delimitado por las antiguas murallas romanas (es lo que se conoce como Ciudad Vieja o Monumental), pero también cuenta con edificios históricos en el exterior de aquellas.

A su vez, el punto neurálgico de la Ciudad Vieja es la unión de la plaza de los Golfines y la de Santa María, que conforman un espacio amplio y lleno de monumentos. Domina esta área la concatedral de Santa María, una maravilla del gótico temprano en el que se aprecian todavía maneras del románico. Sin embargo, su única torre es renacentista y está coronada por una estatua de San Pedro de Alcántara.

Pero, si te va a gustar su exterior, más aún te impresionará por dentro. Precioso es el retablo mayor, de estilo plateresco, al cual también pertenece la portada de la sacristía. Respecto a las capillas, en la de los Blázquez puedes ver la talla del llamado Cristo Negro de Cáceres, fechada en el siglo XIV, y en la de San Miguel tienes un precioso retablo barroco. Un órgano de 1703 culmina las bellezas de este templo que es Monumento Histórico Artístico desde 1931.

El palacio de las Veletas en Cáceres

Imagen del Palacio de las Veletas

Por otra parte, en torno a la concatedral, puedes ver varios palacios y casas aristocráticas. Entre los primeros, el palacio de Carvajal, construido en el siglo XV; el Episcopal y el de Hernando de Ovando, ambos renacentistas y el de los Golfines de Abajo, que combina este estilo con reminiscencias del gótico.

Otros edificios de interés en la Ciudad Vieja son la iglesia gótica de San Mateo; el palacio de las Cigüeñas, con su estilizada torre; el palacio de las Veletas, donde puedes ver el aljibe almohade más antiguo de la ciudad; la casa de los Caballos, que fue caballeriza del anterior, y la del Sol, con su característico matacán en la fachada. Incluso puedes adentrarte en la Judería Vieja de Cáceres.

La Plaza Mayor

Pero Cáceres, al igual que otras localidades de Extremadura, todavía te ofrece otros muchos monumentos. En estrecha competencia con la zona antes mencionada, se halla la plaza Mayor, situada en la parte este de la muralla. Justamente esta se atraviesa por el Arco de la Estrella, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, pero que fue remodelada en el XVIII por Manuel de Lara y Churriguera.
En la parte sur de la plaza se halla el Foro de los Balbos con el pilar de San Francisco, un abrevadero plateresco del siglo XVI. Pero la gran atracción de este espacio es la imponente torre de Bujaco, una construcción árabe culminada por almenas.

El Arco de la Estrella

Imagen del Arco de la Estrella

La plaza de Santiago

Destacan en ella la iglesia de Santiago de los Caballeros y el palacio de Francisco de Godoy. Pero, en sus alrededores hallarás también el edificio de la Real Audiencia, construido en el siglo XVIII, la torre de Coria y el arco del Socorro, los palacios de los condes de Santa Olalla y del marqués de Camarena o la casa de la Culebra, entre otros monumentos.

La plaza de San Juan

Está presidida por la iglesia de San Juan de los Ovejeros, a la que enmarcan diferentes palacios o casa nobles como el del marqués de Oquendo, el del marqués de Monroy y la casa de Ovando Espaderos. Muy cerca de esta plaza encontrarás, así mismo, el Gran Teatro, un bonito edificio de la segunda mitad del siglo XX. Y, un poco más lejos, la Torre Mochada y ermitas como la de las Candelas o la de San Ildefonso.

Como puedes apreciar, son muchos los monumentos que debes ver en Cáceres. Pero la ciudad extremeña también te brinda magníficos paisajes y gastronomía.

Cáceres natural

Cáceres se halla ubicada entre la sierra de la Mosca y la Sierrilla. Por tanto, sus alrededores te ofrecen bonitos paisajes y entornos naturales. Destaca, en este sentido, el complejo los Arenales, formado por tres lagunas al oeste de la ciudad.

Por otra parte, si te gusta la Ornitología, en Cáceres tienes un filón. Cuenta con ocho zonas de especial protección para las aves. Y en ellas destaca la población de cernícalo primilla.

Palacio Episcopal de Cáceres

Imagen del Palacio Episcopal de Cáceres

Gastronomía de Cáceres

La gastronomía de Cáceres es fruto de la combinación de la cocina castellana con vestigios de la árabe y la sefardí. Además, muchos de los productos que se dan en la provincia cuentan con denominación de origen, lo cual mejora aún más su gastronomía. Es el caso del jamón ibérico, el pimentón de la Vera, la torta del Casar o la cereza del Jerte.

Entre los platos que puedes degustar en Cáceres y que no te dejarán indiferente está la chanfaina, un guiso realizado con carne de cordero o cerdo, cebolla, laurel, guindilla y algún tipo de legumbre que pueden ser habas o patatas. También te gustará el frite, con patatas, cordero y pimentón; la caldereta extremeña; las patatas en escabeche con tencas y las migas extremeñas.

Como postres dulces, tienes las perrunillas, las floretas o los pestiños. Y, para regar la comida, cuentas con los magníficos vinos de la Ribera del Guadiana y de la Tierra de Extremadura, las dos denominaciones de origen vinícolas de Cáceres.

En definitiva, es mucho lo que tienes que ver en Cáceres. Y lo mejor es que, por su situación geográfica, está cerca de muchas otras ciudades españolas. Por tanto, puedes visitarla en un fin de semana o un puente.

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