Calas en Altea

Playa del Mascarat

Existen un buen número de calas en Altea. Esta preciosa localidad de la provincia de Alicante se halla en un entorno natural privilegiado. Su bahía ocupa seis kilómetros de costa protegida bajo la denominación de Parque Natural de Sierra Gelada.

Situada en la comarca de la Marina Baja, esta imponente bahía se encuentra entre Calpe, con su poderoso Peñón de Ifach, y Alfaz del Pi. Asimismo, como curiosidad, te diremos que por ella pasa el meridiano de Greenwich. Pero, en cualquier caso, estas calas en Altea te ofrecen todos los servicios y diversión con objeto de que pases un magnífico día de playa. Para que puedas escoger a cuál ir, vamos a mostrarte las más bonitas.

Cala de la Barreta de Gualda

Playa de la Barreta

Playa de la Barreta de Gualda

Recibe este nombre por el pequeño arrecife pétreo que está cerca de ella y se encuentra al norte de Altea. No es de arena, sino de grava, como otras de la zona, pero te ofrece tranquilidad pues no suele estar muy concurrida. Tiene una extensión aproximada de cien metros y está próxima al puerto deportivo Luis Campomanes. Por ello, es ideal para la práctica de deportes náuticos como las motos acuáticas o la vela.

Es una playa semiurbana que cuenta con sombrillas y hamacas. También tiene servicio de socorrista en verano y un pequeño aparcamiento en la zona. Su oleaje es moderado y te ofrece magníficas vistas del Alto del Gobernador, de la Sierra Gelada e incluso de la Sierra de Toix.

Cala del Mascarat

Playa del Mascarat

Playa del Mascarat, una de las más bonitas calas en Altea

Está muy cercana a la anterior. A su vez, recibe este nombre porque desde ella se aprecia la punta del Mascarat. También es de grava y poco masificada. Tiene una extensión de casi trescientos metros de longitud por veinte de anchura y cuenta con servicio de limpieza y de alquiler de sombrillas. Asimismo, cerca de ella tienes bares y restaurantes.

En uno de sus extremos se encuentra la cala de la Barra Grande, una pequeña playa nudista en la que los aficionados al naturismo pueden estar cómodos. Para ambos arenales, tienes aparcamiento de vehículos y servicio de socorrismo.

Por otra parte, si te gusta el senderismo y quieres practicarlo antes de darte un baño, debes saber que, desde esta playa, puedes iniciar la ruta por el cañón del Mascarat. Apenas tiene dos kilómetros de longitud y es muy sencilla. Discurre por el desfiladero que separa Altea de Calpe y te permite ver los espectaculares puentes que salvan este accidente geográfico. También a modo de curiosidad, te contaremos que tanto el nombre del cañón como el de la playa se debe a que, antiguamente, en la zona había bandoleros enmascarados.

Playa del Cap Negret

Cap Negret

Playa de Cap Negret

En este caso, no se trata de una cala pequeña, sino de toda una playa de casi mil trescientos metros de longitud y unos veinte de anchura. Pero te la traemos aquí por su importancia y por ser una de las más concurridas de Altea. Se extiende desde la cala del Soyo hasta la desembocadura del río Algar y la enmarca la no menos imponente Sierra de Bèrnia.

Es un arenal urbano equipado con muchos servicios. Entre ellos, el de limpieza y el de alquiler de hamacas y sombrillas, pero también aseos, socorristas y papeleras. Asimismo, tienes numerosos hoteles, bares y restaurantes en la zona. Por ello, tampoco te será difícil alquilar patines acuáticos y otros instrumentos para divertirte en el mar. Finalmente, es de grava y sus aguas tranquilas.

Playa de Cap Blanch

Cap Blanch

La cala de Cap Blanch

Respecto a esta, te decimos lo mismo que en cuanto a la anterior. Es una amplia playa unos mil trescientos metros de longitud por veinte de anchura. Pero también tiene una situación privilegiada. Es urbana y tiene hoteles en su paseo. Además, te ofrece bares y restaurantes donde puedes reponer fuerzas.

Asimismo, dispone todos los servicios que necesitas para pasar un buen día de playa. Tiene socorristas, aseos y lavapiés, alquiler de hamacas y sombrillas, servicio de limpieza e incluso una zona infantil con hinchables para que jueguen los niños. También encontrarás en las cercanías una oficina de turismo y un club náutico.

Es una playa de grava fina y aguas tranquilas. No tiene aparcamiento, pero, si viajas en coche, te será relativamente fácil encontrarlo en la zona.

Playa de la Olla

La Olla

Playa de la Olla

Una vez más, nos encontramos ante una auténtica playa de más de mil cuatrocientos metros de longitud, aunque más estrecha que las anteriores. También es semiurbana y cuenta con servicio de alquiler de hamacas y sombrillas, aseos, limpieza, así como bares y restaurantes en la zona.

Está ubicada entre dos puertos deportivos y te ofrece espectaculares vistas del Peñón de Ifach. Asimismo, frente a ella tienes una pequeña isla conocida como L’Illeta. Finalmente, en la zona más cercana a Porto Senso están permitidas las mascotas.

Es en esta playa donde se desarrolla, en el mes de agosto, concretamente el sábado más próximo a San Lorenzo, el Castell de la Olla, un espectáculo de fuegos artificiales y música que congrega cada año a miles de personas. Es una fiesta muy animada en la que también se celebran exposiciones, conciertos y otras actividades.

Playa de la Roda

La Roda

Playa de la Roda, una de las mejores calas en Altea

Está situada en la desembocadura del río Algar, conectada con la playa del Cap Negret, y ostenta el distintivo de bandera azul que concede la Unión Europea. También tiene unos mil cuatrocientos metros de largo por veinte de ancho. Es de grava y sus aguas resultan muy tranquilas, hasta el punto de que podrás nadar hasta la escollera y, allí, sumergirte para ver distintas especies de peces.

También es urbana y está equipada con todos los servicios. Cuenta con alquiler de hamacas y sombrillas, aseos, socorristas, limpieza, papeleras y zona infantil. Incluso posee cerca una oficina de turismo y teléfonos públicos. Asimismo, puesto que se encuentra en Altea, tienes en su paseo numerosos bares y restaurantes.

Cala del Soyo

El Soyo

Cala del Soyo

En este caso, sí que nos hallamos ante una pequeña playa, pues solo cuenta con ciento veinte metros de largo por quince de ancho. También es semiurbana, pero, debido a su poco tamaño, carece de servicios. La conforman grava y pequeñas rocas y sus aguas son tranquilas, aunque suelen tener algas.

En uno de sus extremos se encuentra el pequeño puerto de El Portet y no suele estar muy concurrida de bañistas. Pero sí te resultará fácil encontrar en la zona bares y restaurantes en los que reponer fuerzas tras darte un baño.

Cala Solsida

Playa Solsida

Cala Solsida

También conocida como playa Galera, tiene unos mil cuatrocientos metros de longitud por apenas diez de anchura. Como las anteriores, es de grava y tiene aguas tranquilas. De hecho, tienes que adentrarte mucho en ellas para que alcance más de dos metros de profundidad. Es una playa semivirgen por lo que carece de servicios. Además, en ella se permite el nudismo. Se encuentra después del Puerto Mar y Montaña.

¿Cuál es el mejor momento para disfrutar de las calas en Altea?

La cala de la Roda

Otra vista de la playa de la Roda

Puesto que de playas te estamos hablando, también es importante que te expliquemos cómo es la climatología de la zona de Altea. Así, sabrás cuando puedes disfrutar más de sus arenales y costas. Por su situación geográfica, la localidad presenta un clima mediterráneo típico o de costa.

Es semiárido y cálido, lo cual significa que llueve poco y las temperaturas calurosas quedan suavizadas por el mar. Pero lo más importante es que Altea goza de unas tres mil horas de sol al año y de una temperatura media de casi diecinueve grados centígrados.

Por todo ello, tanto el final de la primavera como el comienzo del otoño son buenos momentos para que disfrutes de las calas en Altea. No obstante, lógicamente, la mejor época para hacerlo es el verano. En todo caso, si eres de los que sufre mucho con el calor, te aconsejamos que visites la localidad alicantina a finales de junio o a partir de mediados de septiembre.

Otros atractivos de Altea

Casco histórico de Altea

El Fornet, casco histórico de Altea

Además de disfrutar de las calas en Altea, puedes aprovechar tu visita a la villa levantina para conocer algunos de sus monumentos. Comienza tu recorrido por su casco antiguo, denominado El Fornet, con sus calles estrechas y sus casas blancas adornadas con flores. Luego no dejes de visitar la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, un templo construido en el siglo XIX e inconfundible por sus dos cúpulas.

Asimismo, entre los monumentos religiosos de Altea tienes la iglesia monasterio de las Carmelitas Descalzas y, sobre todo, la curiosa iglesia ortodoxa. Esta última es una preciosidad que replica un templo ortodoxo ruso del XVII. Incluso los materiales para construirla fueron traídos desde los Urales.

Por otra parte, no dejes de ver las distintas capillas que tiene el municipio de Altea. De hecho, todos los años se organiza un programa de conciertos denominado Ruta de las Ermitas. E, igualmente, recorre las torres vigía de la localidad, principalmente la de Bellaguarda y la de la Galera. Por último, tienes dos museos en la villa alicantina. En el de Navarro Ramón podrás ver las pinturas de este artista alteano. Y en el Casal del Festero tienes una interesante muestra sobre la festividad de Moros y Cristianos.

En conclusión, te hemos mostrado las principales calas en Altea. Pero, realmente, toda la costa de la provincia de Alicante te ofrece maravillosos arenales. Localidades como Calpe o Villajoyosa y, por supuesto, Benidorm o la propia capital tienen maravillosas playas en las que pasarás un día de ensueño. ¿No te apetece conocerlas?

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