La Casa Vicens de Gaudí abrirá al público en 2017 por primera vez

Imagen vía Expedia

El próximo otoño la Casa Vicens de Barcelona abrirá sus puertas al público por primera vez tras haber sido residencia privada durante más de 130 años. Esta es otra de las célebres casas del arquitecto modernista Antonio Gaudí que se convertirá en una visita obligatoria para sus seguidores en la Ciudad Condal.

Éste es el último edifico de Patrimonio Mundial que se abre al público en Barcelona. La Casa Vicens formará parte de la lista de los ocho edificios declarados por la UNESCO de interés cultural junto a la Casa Batlló, la Pedrera, la Sagrada Familia, el Parque Güell, el Palacio Güell, el Palacio de la Música y el Hospital Sant Pau.

Al igual que sucedió con la Casa Botines, recientemente reabierta en León, la Casa Vicens fue también un encargo al joven arquitecto de don Manuel Vicens Montaner, corredor de cambio y bolsa, quien la concibió como una residencia de veraneo. Gaudí aceptó la propuesta con tan sólo 31 años y trabajó en este espectacular proyecto entre 1883 y 1885.

Por tanto, si estáis planeando una escapada el próximo otoño a la capital catalana, no olvidéis incluir a la Casa Vicens en vuestra ruta turística. Una auténtica maravilla con el sello del genial Antonio Gaudí de la que hablamos al detalle a continuación.

¿Cómo era la Casa Vicens?

Imagen| Entity Mag

Ubicada en la calle Carolines, en el extremo oeste del Barrio de Gràcia, fue la primera casa que realizó Gaudí tras licenciarse en 1883 en la Escuela Provincial de Arquitectura de Barcelona. Como he señalado anteriormente, el acaudalado corredor de cambio y bolsa, Manuel Vicens Montaner, le encargó construir su casa de veraneo en Barcelona.

En ella Gaudí volcó todos sus conocimiento y sus inquietudes artísticas. La Casa Vicens llama especialmente la atención por su apariencia llena de originalidad. Gaudí recreó en ella los mundos figurativos en boga en aquel momento y la dotó de ciertas influencias medievales y arabescas. Al mismo tiempo incorporó elementos ornamentales propios del simbolismo del artista que adelantan una libertad creativa que estará presente en toda su obra futura.

La Casa Vicens es un edificio muy particular tanto por fuera como por dentro. Desde el exterior nos hallamos ante un oasis de inspiración oriental elaborado en piedra y ladrillo rojo recubierto por espectaculares baldosas en tonos blancos y verdes. Gaudí las diseñó tomando como modelo las damasquinas (Tagetes Patula) que crecían en la finca de Vicens Montaner, comenzando así su costumbre de emplear la naturaleza como inspiración y modelo.

Detalle ornamental Casa Vicens Imagen| Mapio.net

El exotismo oriental presente en la Casa Vicens entusiasmó a las clases altas de la época. La decoración de estilo historicista mudéjar, india y japonesa así como el tratamiento especial de los ángulos del edificio, escalonados para evitar la clásica rigidez, fueron muy aplaudidas.

Su interior estaba estructurado en cuatro plantas correspondientes a un sótano destinado a la bodega, dos pisos utilizados como vivienda y unas buhardillas para el uso del personal de servicio. En el interior resultaban especialmente llamativos los techos de vigas de madera policromada engalanados con temas florales de papier mâché y los suelos de mosaico romano creados con teselas.

Del diseño del mobiliario de la Casa Vicens también se ocupó Antonio Gaudí. Una de las estancias más creativas que realizó fue la del fumador, que recuerda al Generalife de la Alhambra de Granada a causa del uso de las muqarnas árabes para decorar el techo en forma de cielo raso.

En la construcción de la Casa Vicens, el célebre arquitecto contó con la colaboración de varios artesanos como el escultor Llorenç Matamala, el herrero Joan Oñós o el ebanista Eudald Puntí.

La Casa Vicens a lo largo del tiempo

En 1899 la viuda de don Manuel Vicens Montaner vendió la casa a la familia Jover, quien hizo uso de la misma de generación en generación durante más de un siglo. En 1925 los nuevos propietarios decidieron hacer una gran reforma para ampliarla y encargaron el proyecto al arquitecto Joan Baptista Serra de Martínez, amigo de Gaudí.

En sus orígenes la Casa Vicens fue concebida como una residencia de verano pero la familia Jover quería transformarla en una vivienda plurifamiliar para todo el año por lo que solicitaron construir tres pisos independientes. El nuevo arquitecto diseñó las ampliaciones siguiendo el estilo de Gaudí y contando con su aprobación.

A partir de ese momento empieza la época dorada de la Casa Vicens en la que, como muestran fotografías antiguas de aquellos años, la enorme finca ampliada en 1927 disponía de un mirador, una cascada y una capilla dedicada a Santa Rita justo donde había un manantial al que se le atribuían propiedades curativas. Todo ello rodeado de una impresionante valla ornamental realizada con hojas de palmito que se prolongaba hasta la calle Princep d’Asturias.

En la década de los 40 comienza la segregación y venta de parcelas que han llevado a la Casa Vicens a estar encajonada entre otros bloques de viviendas. Una situación que le restó su esplendor original.

La familia Jover vendió en 2014 la Casa Vicens al banco andorrano Morablanc, que tras una remodelación tiene previsto convertir el inmueble en un museo para abrirlo al público.

¿Cómo será la Casa-Museo Vicens?

Imagen| La Vanguardia

Según el arquitecto responsable de la nueva restauración, ésta ha sido encaminada a devolver a la Casa Vicens a su estado original, eliminando los volúmenes con los que fue ampliada en 1935 y 1964, recuperando elementos como la terraza y la escalera original en la parte central del edificio.

Los responsables del proyecto desean que la Casa Vicens sea un ejemplo de turismo sostenible alejado de las masificaciones. Por ello han previsto que la apertura a los visitantes se reduzca a 500 personas diarias en grupos de 25 cada media hora. De esta manera se asegura preservar el legado de Gaudí en perfectas condiciones.

La visita a la Casa Vicens se completará en 2017 con una exposición permanente en la que se explicará su historia, su relevancia dentro de la carrera de Antonio Gaudí y su contexto histórico y cultural. Además, se está elaborando un plan de impacto turístico que potenciará la venta de entradas online cuyo precio oscilará entre los 12 y los 22 euros.

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