Castillo de Urquhart en Escocia

La visita a Escocia casi siempre desemboca en Edimburgo, pero hay mucho más allá, sobre todo si nos dirigimos a las Highlands o Tierras Altas, que se han puesto de moda gracias a la serie de Outlander. Pues bien, en esta zona se pueden encontrar rutas de antiguos castillos de piedras que se pueden visitar, y entre ellos se encuentra el Castillo de Urquhart, que además se ubica a orillas del famoso Lago Ness.

Hoy veremos algo de la historia de este castillo que en la actualidad se encuentra en ruinas. También veremos cómo se puede llegar hasta esta zona de Escocia para disfrutarla. Porque se trata de un recorrido único, con increíbles paisajes y muchísima historia.

Historia del Castillo de Urquhart

Este castillo está ubicado en un saliente en la zona norte del Lago Ness. Por su emplazamiento se puede ver que se trata de una zona ideal para poder vigilar el lago y los alrededores. Esta cualidad hizo que se convirtiese en una zona que al parece ya estuvo habitada en la antigüedad. Cerca del castillo hay una pirámide de piedras que al parecer data de dos mil años antes de Cristo, ofreciendo pruebas de que esa zona llevaba mucho tiempo habitada. También hay restos de la presencia de los pictos, una tribu que data de la época del Imperio romano.

No obstante, las referencias oficiales al castillo son de muchos siglos después, registrando su existencia en el siglo XIII. Esta zona fue concedida a la familia Durward, por lo que se cree que fueron ellos los que construyeron el castillo. En este siglo se produjo una rebelión contra Alejandro II, gobernante de Escocia, el cual la sofocó y cedió esta zona al control de su hijo Alejando III. Al parecer, las partes más antiguas que se conservan del castillo pertenecen al señoría de Alejandro III. Tras su muerte el castillo pasa a manos del Señor de Badenoch, pero un conflicto con la corona inglesa hace que pase a ser control de los ingleses. El castillo fue recuperado para la corona escocesa y al parecer fue reformado, pero más tarde pasó de manos de la corona al clan MacDonald. El castillo fue sufriendo daños debido a los conflictos con el clan y más tarde con los jacobitas. Hoy en día solamente quedan las ruinas que vemos.

Visitar el castillo

Para llegar al castillo se pueden usar diversos tipos de transporte. Normalmente, los vuelos llegan a Edimburgo, por lo que esta zona queda a cierta distancia. Si os atrevéis, una gran idea es la de coger un coche de alquiler. Aunque hay que decir que se conduce por el lado izquierdo y las carreteras son bastante estrechas, por lo que solo es apto para valientes. El coche nos dará libertad para ir parando en diversos emplazamientos de interés como Aberdeen, Fort George o varios castillos. Además se puede para en varios puntos alrededor del lago, para poder sacar increíbles fotografías de los espacios naturales.

Otra forma de llegar es coger una excursión concertada en Edimburgo. Nos llevan en autobús a esta zona y volvemos normalmente en el día, aunque la mayor parte del tiempo la pasamos en autobús. También se puede coger un autobús hasta Inverness y allí coger un alojamiento por un día para ver tranquilamente la zona del lago. Desde Inverness parten autobuses y también catamaranes para ver el lago. La pequeña localidad de Drumnadrochit es el lugar en el que suelen parar los autobuses de Inverness. Desde aquí hay buses o se puede ir andando en una ruta de varios kilómetros cerca de la carretera.

Recorriendo el Castillo de Urquhart

A la llegada al castillo hay que pasar por el centro de visitantes para sellar la entrada. Desde aquí podremos pasar por la cafetería o la tienda de souvenirs. Nos encontramos al salir en una zona desde la que se ve el lago y el castillo. Mientras nos acercamos podemos ver la belleza de la zona. Está rodeado por un gran campo y hay una zona en la que atracan los barcos que navegan por el lago.

En el castillo se puede andar por todas las zonas, bajar hasta una pequeña zona junto al lago, ver las ruinas y leer en cada lugar para qué se destinaba cada construcción. Hay paneles en los que podemos ver unos dibujos con las reconstrucciones de cada zona, desde el palomar a las cocinas y la torre principal. Las vistas al lago desde este precioso castillo son inigualables, y sin duda podemos imaginarnos a esas gentes viviendo en este lugar tan increíble durante siglos.

En la torre principal hay que subir por una escalera de caracol para llegar a la parte de arriba, en donde hay una terraza. Desde aquí se tienen estupendas vistas para comenzar a buscar a Nessie, el monstruo que dice la leyenda que se encuentra en el fondo del lago.

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