Conociendo los rincones de Dubrovnik, la perla del Adriático

Dubrovnik

Dubrovnik es una de las ciudades de moda en Europa. La belleza de esta localidad de la costa Dálmata ha traspasado fronteras y ya no es un secreto para nadie. Quizás por eso, en los últimos años el turismo se ha incrementado tanto, hasta el punto que hay quien habla de masificación.

Sin embargo, el esfuerzo de acudir a un lugar lleno de turistas en pocos metros cuadrados merece la pena cuando hablamos de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad en un enclave único.
Además, en Dubrovnik no sólo encontraremos preciosas playas de piedra con un encanto especial si no también una oferta cultural única para los amantes del arte y la historia.

Origen de Dubrovnik

Su nombre significa robledal y le fue dado por la gran cantidad de árboles de esta especie que antiguamente existían en la zona. Antaño se la conocía también como Ragusa y vivió su época de esplendor hacia el 1272 cuando estaba gobernada por la aristocracia y el comercio de la plata aleada con oro (glama) le reportaba grandes beneficios en el continente.
El declive de Dubrovnik llegó en 1667 cuando un terremoto asoló la ciudad. Siglos después sufrió la barbarie de la guerra cuando en los años 90 miles de bombas destruyeron casi toda la ciudad. De hecho, sus heridas aún no se han cerrado pero se trabaja con ahínco para devolverle su antiguo brillo. De esta manera, la mayoría de sus edificios y casas son recientes construcciones.

Recorrido por Dubrovnik

Una buena idea para comenzar a conocer la ciudad es recorrer sus longevas murallas, a las cuales se accede por una entrada ubicada al norte de la localidad, junto a la iglesia de St. Spasa.
Estas murallas datan del siglo X y ofrecen unas vistas impresionantes por un económico ticket. En total tienen un recorrido de 1.940 metros y su altura es de 25 metros. Además, cuentan con 16 torres que servían de protección frente a los ataques de piratas. Fueron restauradas en el siglo XVII.
Una vez acabado el paseo por las murallas de Dubrovnik es momento de conocer su casco antiguo. Se puede acceder a través de la Puerta de Pile, que muestra el antiguo puente levadizo que servía de protección a la ciudad. Como curiosidad, su parte exterior es de estilo renacentista y la inerior es gótica.
Atravesándola se irrumpe en Stari Grad, la ‘ciudad vieja’. Después recorreremos la calle más famosa de la antigua Ragusa: la Placa o Stradun. En el siglo XII este lugar era un canal que separaba dos partes de la ciudad pero se rellenó para unificar el territorio. Su característico pavimento de mármol es su rasgo más conocido.
Catedral de Dubrovnik

Catedral de Dubrovnik

Palacios de estilo barroco nos guían hasta la Plaza Luza. Cerca se encuentran el Palacio Sponza y la iglesia de San Blas que fue diseñada siguiendo el modelo de San Mauricio de Venecia.
La Catedral de la Asunción, de estilo barroco, junto al Palacio del Rector también merecen una visita. Y por supuesto, acercarse a la célebre y enorme Fuente de Onofrio de la que sólo se conservan los mascarones en piedra de los que emana agua potable y fresca.
A pocos minutos de Dubrovnik se encuentra la isla de Lokrum, la cual es un parque natural protegido. Para visitarla hay que tomar un ferry. En este lugar exiten las ruinas de una abadía benedictina que fue destruida por un fatal terremoto en 1667. Además, se pueden contemplar las impresionantes vistas desde el Fuerte Royal y pasar un rato en el Museo de Historia Natural. En la isla de Lokrum existe incluso una pequeña cala nudista.

Dubrovnik Card

dubrovnik card
La oficina de turismo de Dubrovnik ha creado una tarjeta denominada Dubrovnik Card que nos permite visitar los lugares más importantes de la ciudad ahorrándonos bastante dinero. Además del transporte público (imprescindible para quienes no se alojan en el casco antiguo de la localidad) esta tarjeta incluye la visita a las murallas, el Museo Marítimo, el Palacio del Rector, al Museo de Historia Natural, a la Galería de Arte de Dubrovnik y la ventaja exclusiva de acceder a la Torre del Reloj, desde cuyo balcón se tienen unas privilegiadas vistas de la Placa, la principal calle de la ciudad.
Dependiendo de las modalidades, la Dubrovnik Card tiene diferentes precios. La tarjeta de un día incluye el transporte público y cuesta 15,49€ (117kn), la tarjeta de tres dís incluye diez viajes en autobús y cuesta 21,44€ (162kn) y la tarjeta de siete días incluye veinte viajes en bus y cuesta 26,21€ (198kn).

Playas de Dubrovnik

 Dubrovnik playa
Las playas Dubrovnik suelen ser de arena gruesa ya que la zona es muy escarpada y rocosa. Si tenéis pensado visitar la ciudad croata en verano os recomendamos visitar la playa Gradska Plaza que se encuentra detrás de la Puerta Ploce junto al Lazareto para tomar un baño. No obstante, hay muchas otras playas en los alrededores.

¿Cómo llegar a Dubrovnik?

Existen vuelos diarios que unen Zagreb con Dubrovnik así como una extensa red de autobuses que une la ciudad con la mayoría de poblaciones a precios económicos.
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