Consejos para evitar una intoxicación alimentaria en vacaciones

En esta época del año los viajes al extranjero son muy habituales, especialmente a destinos lejanos y exóticos. Degustar la gastronomía del lugar que visitamos es una parte más de la aventura para conocer la cultura del país.

Sin embargo, durante las vacaciones podemos tener la mala suerte de que nuestro estómago se resienta bien debido a la falta de higiene o a que hemos comido demasiado de un alimento. Son varias las razones en las que la comida puede jugarnos una mala pasada en un viaje al extranjero, por eso en el siguiente post os daremos algunos consejos útiles para evitar las temidas intoxicaciones alimentarias.

Agua embotellada

Debemos tener en cuenta cuando viajamos a otro país, sobre todo en los continentes africanos y asiáticos, es no beber agua del grifo ya que puede tener bacterias. Tampoco lavarse las manos con ella, ni cocinar alimentos o beber refrescos con hielo del que no sepamos su procedencia. Incluso lavarse los dientes puede ser arriesgado.

Por eso es importante acostumbrarse a usar agua embotellada tanto para hidratarse como para nuestra higiene personal.

Normalmente es en África, Asia y Latinoamérica donde más peligro hay de sufrir una intoxicación por beber agua del grifo aunque en algunos países de Europa se puede dar también esta posibilidad.

Alimentos crudos

En relación al punto anterior, otra de las prevenciones que se deben tener en cuenta al viajar al extranjero es evitar cosumir alimentos crudos como verduras, frutas, zumos o cremas frías ya que hay más posibilidades de que contengan bacterias.

Si ingerimos alimentos no cocinados en países donde el agua está contaminada, entonces tenemos muchas posibilidades de sufrir una intoxicación y arruinar nuestras vacaciones. De nada servirá beber agua embotellada si comemos ensaladas frescas.

Por eso hay que ser precavidos y comer alimentos cocinados para matar las bacterias que puedan contener. Lo mismo sucede con los pescados y las carnes. Debemos asegurarnos de que estén bien hechos y no crudos.

Comida callejera

Durante un viaje al extranjero es muy difícil resistirse al encanto de la comida callejera pues suele ser una de las maneras más sabrosas y divertidas de conocer la gastronomía local y en el fondo su cultura.

Desafortunadamente, en algunos casos es también la forma más simple de terminar agarrando una intoxicación alimentaria. En algunos países, los puestos de comida callejera no siguen las mismas regulaciones sanitarias que los restaurantes y siempre tendrás la duda de cuán saludable es la comida que allí se vende.

En cualquier caso, si no hay más alternativas en los alrededores para elegir o bien no puedes resistirte a probar la comida callejera, lo mejor es que pidas que cocinen los alimentos delante de ti y los consumas aún calientes.

¿Cuáles son las bacterias más comunes?

La salmonella, el e.coli, la shigellosis o el norovirus son las bacterias más comunes que pueden provocarnos malestar e incluso fiebre, vómitos y diarrea. Sin embargo, la más típica de todas ellas es la salmonella, la cual se da por ingerir alimentos contaminados de origen animal como el pollo, los huevos, la ternera, etc. Estas baceterias se desarrollan con más facilidad en alimentos expuestos a altas temperaturas por lo que hay que ser precavido y no comer aquellos alimentos que puedan parecer que están sometidos a muchos grados.

Prevención

La reacción del cuerpo de cada persona a la comida de otros países es muy personal. Sin embargo, no sólo los alimentos y las bebidas influyen en nuestra salud. El simple hecho de viajar y salir de nuestro ambiente puede afectar al tránsito intestinal provocando estreñimiento o diarrea.

Por eso, nunca está de más llevar en la maleta medicamentos que nos ayuden a tener buenas digestiones, a proteger el estómago, a controlar las náuseas y a favorecer el tránsito cuando sea necesario.

Si estas medicinas no nos ayudan, quizá nos encontremos ante algo más serio, así que ante la duda, acudir al médico es lo más aconsejable.

Como podéis observar, se trata de consejos en los que prima el sentido común. No se trata de no probar bocado durante unas vacaciones en el extranjero ni de viajar con una maleta extra convertida en botiquín sino de ser cautelosos para evitar pasar un mal rato que nos arruine la diversión.

¿Os ha sucedido alguna vez algo semejante? ¿Qué consejos al respecto daríais a otros viajeros? Podéis dejar vuestras experiencias en la caja de comentarios.


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