Crucero por los fiordos noruegos

Crucero por los fiordos

Hacer un crucero por los fiordos noruegos es una magnífica alternativa si quieres disfrutar de maravillosos paisajes de glaciares, montañas nevadas y cascadas imposibles. Pero también si quieres experimentar la visión de auroras boreales o del sol de medianoche.

Pocos viajes impresionan tanto como la navegación por los silenciosos fiordos en medio de una imponente naturaleza. De hecho, es uno de los favoritos por los cruceristas, que, o bien ya lo han hecho, o bien lo tienen en proyecto. Para que te animes a vivir un crucero por los fiordos noruegos, vamos a mostrarte todo lo que necesitas saber acerca de este tipo de viajes.

¿Cuánto dura un crucero de esta clase?

Crucero en Bergen

Un crucero en Bergen, llamada puerta de entrada a los fiordos noruegos

Normalmente, el viaje dura entre siete y ocho días. Es el tiempo mínimo para conocer bien estas maravillas de la naturaleza. No obstante, hay cruceros de cinco días. Y, en sentido inverso, existe la posibilidad de encadenar dos itinerarios uniendo catorce días de viaje.

Asimismo, hay cruceros que incluyen otros puertos nórdicos, además de los noruegos. Por ejemplo, Copenhague o Estocolmo. Estos te permitirán conocer otras preciosas capitales. Pero nuestro consejo es que, como mínimo, un sesenta por ciento de las escalas sean en puertos noruegos.

También te recomendamos que entre ellas esté incluida Oslo, la capital del país. Casi todos estos cruceros la hacen, pero es mejor que te asegures. Es una ciudad preciosa que, como veremos, te ofrece mucho que visitar.

¿Cuáles son las mejores fechas para hacer un crucero por los fiordos noruegos?

Fiordo de Naeroyfjord

Vista del fiordo de Naeroyfjord

La época perfecta para que realices uno de estos cruceros es la que va de mayo a septiembre. La temporada alta está formada por los meses de junio, julio y agosto, cuando las temperaturas son más cálidas y los días más largos. Es entonces cuando puedes disfrutar más de la impresionante naturaleza noruega. Además, el sol de medianoche se aprecia en su esplendor el 21 de junio.

También los meses de mayo y septiembre son buenas fechas para tu crucero por los fiordos noruegos. Las temperaturas son, igualmente, agradables, aunque no debes confiarte. El clima en esas zonas también es inestable, por lo que puede refrescar en cuestión de minutos. Además, en estos meses transcurre la temporada baja, por lo que los precios son más económicos. Sin embargo, no esperes grandes ofertas. Un crucero por los fiordos noruegos es caro.

Una vez te hemos explicado cuándo hacer un crucero de este tipo y qué duración debe tener, ha llegado el momento de centrarnos en lo que te ofrece esa maravillosa experiencia. Es decir, qué fiordos y escalas no pueden faltar en tu crucero.

Fiordos imprescindibles en tu crucero

Fiordo de Sognefjord

Sognefjord, llamado el rey de los fiordos

El maravilloso accidente natural del fiordo no es otra cosa que un valle costero excavado por un glaciar en el que ha entrado el mar creando una especie de lago. El resultado es, justamente, una suerte de laguna rodeada por espectaculares acantilados. Algunas de ellas llegan a tener gran profundidad, lo que permite la navegación de los barcos de cruceros.

Hay más de mil fiordos en la costa suroeste de Noruega, a orillas del Mar del Norte. Concretamente, se reparten en cuatro zonas. La primera de ellas es la de Rogaland e incluye la llamada Roca del Púlpito o Preikestolen, considerada uno de los miradores más espectaculares del mundo. La segunda es la de Hordaland, donde se encuentra la ciudad de Bergen, rodeada de las llamadas Siete Montañas, de la cual te hablaremos más adelante. Por su parte, la tercera zona es la de Sogn og Fjordane y la cuarta la de More og Romsdal, con impresionantes montañas y cascadas.

Pero más importante es que te hablemos de los principales fiordos que tienes que ver. El rey de ellos es el Sognefjord, que se halla en la tercera zona de las citadas. Y le damos este título porque es el más grande de Noruega y el segundo del mundo tras el de Scoresby en Groenlandia. Se extiende nada menos que 204 kilómetros hacia el interior de la península escandinava, en dirección a la ciudad de Skjolden, ya en el Parque Nacional de Jotunheimen. Este impresionante fiordo tiene unos acantilados que superan los mil metros de altura y su brazo de mar presenta una anchura media de casi cinco kilómetros. En cuanto a la profundidad de las aguas, llega hasta los 1308 metros en la parte más interior.

No menos imponente es el fiordo de Naeroyfjord, que se encuentra a un lateral del anterior. Pero es mucho más pequeño que este, pues mide unos diecisiete kilómetros de longitud. No obstante, también te ofrece maravillosos paisajes. Junto a este, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad el fiordo de Geiranger, que es famoso por sus cascadas. Entre estas, las de las Siete Hermanas, situadas una frente a otra en cada lado del fiordo, y la del Velo, impresionante cuando la ilumina el sol.

Finalmente, es imprescindible que tu crucero por los fiordos noruegos incluya el de Storfjord, que se halla en la región de Sunnmore. Con sus ciento diez kilómetros de longitud es el quinto de Noruega y se caracteriza por sus islas y por sus inclinadas orillas.

Principales ciudades en un crucero por los fiordos noruegos

Crucero en Oslo

Un crucero en Oslo, ante el castillo de Akershus

Pero un crucero por los fiordos noruegos no solo te permite disfrutar de paisajes maravillosos y únicos. También te da la oportunidad de conocer preciosas ciudades y villas, muchas típicas de la costa del país. Vamos a mostrarte algunas de los que no pueden faltar en tu viaje. Entre ellas, se encuentra Oslo, de donde salen muchos de estos cruceros, pero también Bergen o Alesund.

Oslo, punto de partida de cruceros

Palacio de Storting

Edificio del Storting en Oslo

La preciosa capital de Noruega fue fundada en el siglo XI por el rey Harold Hardrade, aunque no fue capital hasta el XIV. Durante varios siglos se llamó Cristianía y su gran símbolo es el castillo fortaleza de Akershus. Construido hace unos setecientos años, fue reformado en el siglo XVII siguiendo los cánones renacentistas. En la actualidad, funciona como mausoleo de los reyes de Noruega y también alberga dos museos: el de la Resistencia y el de las Fuerzas Armadas.

No menos bonito es el Palacio Real, construido en el siglo XIX con líneas clásicas. En su interior, destaca la Sala de los Pájaros, así llamada por tener pinturas de aves en sus paredes. A la misma época pertenece el edificio del Storting, que alberga el parlamento noruego y que presenta un gran semicírculo en su parte delantera.

En cuanto al patrimonio religioso, destacan las catedrales del Salvador y de San Olaf, barroca la primera y neogótica la segunda. Por su parte, la iglesia románica de Gamle Aker es el edificio más antiguo de la ciudad, pues fue levantado en el siglo XI, y la de la Trinidad, igualmente neogótica del XIX, es la más grande de Oslo.

En cuanto a los museos, destaca el del Pueblo Noruego, con ciento cincuenta casas tradicionales y la iglesia de madera de Gol, que data del año 1200. Pero quizá llamen más tu atención el Museo de Barcos Vikingos y el Kon-Tiki, que alberga la famosa balsa del aventurero Thor Heyerdahl. No obstante, son más valiosas dos pinacotecas: el Museo Munch y la Galería Nacional.

Bergen, puerta de entrada a los fiordos noruegos

Fortaleza de Bergenhus

La fortaleza de Bergenhus

Capital de la provincia de Hordaland, es parada obligatoria de todo crucero por los fiordos noruegos. En ella tienes que visitar el Bryggen o casco histórico, con sus típicas casas de madera del siglo XVIII que imitan a las medievales destruidas por un incendio. No obstante, el edificio más antiguo de la localidad es la iglesia románica de Santa María, que data del XII.

También es medieval la catedral de San Olaf, aunque se reformó ampliamente en el XIX. Pero otro de los símbolos de la ciudad es la imponente fortaleza de Bergenhus, algunos de cuyos edificios datan del siglo XIII. Por otra parte, en barrios como Nygardshoyden puedes ver casas neoclásicas del XIX y otras de estilo art decó.

No obstante, lo más pintoresco de Bergen es su mercado al aire libre, que se celebra en el puerto. Y también el funicular que sube al monte Floyen, a la sazón una de las famosas siete montañas que rodean a la ciudad. En su cima hay un mirador que te ofrece maravillosas vistas de la costa noruega.

Alesund, joya del art nouveau

Alesund

Vista del puerto de Alesund

También se considera a esta localidad punto de acceso al fiordo de Geiranger. Podríamos definirla como la ciudad del art nouveau. A principios del siglo XX, sufrió un devastador incendio que la dejó en ruinas. Al reconstruirla, se siguió ese estilo arquitectónico en la mayoría de sus edificaciones. Por eso, Alesund es un monumento en su conjunto.

Sin embargo, también cuenta la localidad con casas de madera que se salvaron del fuego. No obstante, su gran símbolo es el mirador del monte Alaska, al que puedes subir a través de más de cuatrocientos escalones, aunque también en coche. Las vistas de la ciudad, asentada sobre siete islas, son espectaculares.

Geiranger

Geiranger

Geiranger con su impresionante entorno natural

Continuando hacia el fiordo de Geiranger hallarás la villa del mismo nombre, catalogada como Patrimonio de la Humanidad. Asimismo, fue considerada mejor destino turístico de Escandinavia por la prestigiosa guía Lonely Planet. Se trata de un pueblo noruego tradicional con sus casas de madera y su pequeña iglesia. No obstante, sus alrededores son maravillosos, con lugares como el monte Dalsnibba. No es casualidad que cuente con cinco hoteles ni que, cada año, reciba más de ciento cincuenta cruceros.

En conclusión, te hemos mostrado todo lo que necesitas saber para realizar un crucero por los fiordos noruegos. Tan solo queremos recordarte que también tienes impresionantes maravillas naturales de este tipo en otros países como Islandia, Escocia e incluso Nueva Zelanda y Canadá. Anímate a conocer estos lugares inigualables.

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