Bariloche es una localidad ubicada en el sur de Argentina, un popular destino de vacaciones durante todo el año, tanto para los argentinos como para el turismo internacional.
Pero, ¿cuándo es la mejor época para viajar a Bariloche si queremos nieve, lagos y naturaleza?
San Carlos de Bariloche

Este es el nombre completo de la ciudad en la Patagonia argentina, dentro de la provincia de Río Negro.
Está dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi y descansa sobre la costa sur del enorme y majestuoso lago glaciar de ese mismo nombre.

Estas tierras estaban antiguamente pobladas por distintos grupos indígenas, de hecho la palabra Bariloche deriva del vocablo mapuche vuriloche, «gente detrás de las montañas». La ciudad se fundó de manera oficial en 1902.
Después, poco a poco, fue creciendo. Llegó el ferrocarril, se construyó la carretera que la une a Buenos Aires y en los años ’30, ya con la mano directriz del estado nacional, vivió un franco desarrollo urbanístico.

Bariloche tiene un clima mediterráneo océanico, con inviernos de nieve y mucho frío, y veranos que pueden tener tranquilamente días de 35ºC. Obviamente, su principal actividad turísica es el turismo. Los hay de tres tipos: el turismo invernal, el turismo de verano y el turismo estudiantil.
Es que es costumbre desde hace muchas décadas que los estudiantes secundarios, en su último año de escuela, pasen aquí una semana. Hay toda una industria dedicada a eso entre salidas, excursiones, hoteles y discotecas.
Cuándo es la mejor época para viajar a Bariloche

Pues todo depende de qué quieras hacer. Comencemos por el invierno que aquí en el hemisferio sur tiene lugar entre el 21 de junio y el 21 de septiembre.
Bariloche tiene el Cerro Catedral que es el mejor centro de esquí de Latinoamérica con más de 600 hectáreas de superficies esquiables, 120 pistas, 32 medios de elevación y una gran infraestructura.

El cerro tiene además paradores con vistas panorámicas increíbles de la Cordillera de los Andes, el Lago Nahuel Huapi, el Lago Gutierrez y otros cerros cercanos (Cerro López, Cerro Tronador, Cerro Otto, Cerro Campanario, Cerro Leones, etc).
Te puedes quedar en el mismo cerro pues hay capacidad para 7 mil camas, restaurantes y tiendas, y por supuesto, en invierno todo lo que necesitas para hacer deportes.
El Cerro Catedral es accesible por un camino asfaltado de 40 kilómetros ida y vuelta desde la ciudad. Si vas por tu parte puedes pasarte todo el día y si te sumas a un tour lo más probable es que estés entre tres y cuatro horas. Considera que la base del cerro está a 1000 metros de altitud y que los medios de elevación te suben a casi los 2000 metros.

¿Qué pasa en el verano en Bariloche? Lo cierto es que los paisajes lacustres son tan atractivos en verano como en invierno. De hecho, me animaría a decir que es durante esta estación que , si la economía nacional lo permite, acude más gente. Y es que el turismo estival es siempre un poco más barato.

Pasar la navidad en Bariloche es una buena idea, pues la ciudad se decora por completo y es muy pintoresca. Después, lo usual en verano es disfrutar de las playas sobre el lago principal y los demás que hay a la redonda, pasear en kayak por lagos y ríos, volar en parapente, hacer rafting o mountain bike.
Está el imponente y hermoso Bosque de Arrayanes, tipo de árbol de color azafrán con flores blancas, único bosque de esta especie en el mundo. La excursión lleva un buen rato peor las vistas tras la caminata valen la pena.

También puedes hacer montañismo, senderismo y mucho más. Los días de verano son cálidos y con sol, las noches son frescas y hay pocas posibilidades de lluvia. El sol se pone a las 9:20 de la noche.
Otoño es el momento para contemplar los colores de Bariloche disfrutando los primeros fríos con casi todas las excursiones del invierno ya en marcha. Se festeja también la Semana Santa y la gente disfruta de la gastronomía local basada fuertemente en el chocolate, las carnes de caza y la cerveza artesanal.

Finalmente, la primavera en Bariloche te recibe con una semana entera dedicada a la gastronomía. Bariloche a la Carta es su nombre y tiene lugar en octubre. Es el mejor momento para comer rico en lugares exclusivos pero más barato.
Son buenos días para caminar por el Centro Cívico, visitar cervecerías, salir de pesca, hacer actividades de aventura, navegar por las aguas azules del Nahuel Huapi y mucho más.
Bariloche es, además, un destino para todo tipo de visitante. Tiene muchas actividades para la familia, para los grupos de amigos o para las parejas. Y es que más allá de las excursiones, casas de té y actividades al aire libre, la ciudad tiene una gran vida nocturna, como todas las ciudades argentinas.

En Bariloche hay muchas discotecas, muchas cervecerías, bares, pubs y espectáculos. Las discotecas más populares, de toda la vida, son Grisú, By Pass, Roket, Genux, Cerebro y Puerto Rock Bariloche.
Más allá de las cervecerías en el centro y los numeros pubs y bares, puedes incluso hacer una Ruta de la Cerveza si esta bebida te gusta en su versión artesanal. Y finalmente, hay teatros, cines y casinos para degustar otros vicios.

Verano e invierno son las temporadas altas, y por ende más caras. Desde Buenos Aires puedes llegar en avión o en autobús de larga distancia. En tren es posible usando el Tren Patagónico, pero no desde Buenos Aires sino desde Viedma, capital de Río Negro.
Hoy en día el turismo internacional llega por aire. Lo mejor es alquilar un coche y usarlo para recorrer la zona y no depender de taxis y autobuses. Además, puedes ir a conocer otras localidades cercanas hermosas como Villa La Angostura o San Martín de los Andes, uniendo todas por la pintoresca Ruta de los Siete Lagos.

Bariloche es un gran destino, una gran ciudad a estas alturas de la historia, con miles de habitantes permanentes. Recibe nuevos habitantes todo el tiempo, gente de otras provincias argentinas que llega atraída por sus paisajes, la vida cerca del lago y un estilo de vida que se piensa más relajado.