Cuevas del Drach

Cuevas del Drach

La visita a la isla de Mallorca implica realizar determinadas rutas y recorridos. Desde la visita completa a Palma con su catedral o el Castillo de Bellver a la ruta que nos lleva hasta las famosas Cuevas del Drach. Estas formaciones rocosas subterráneas cuentan con millones de años de antigüedad. Así que sin duda pertenecen a una de esas cosas que debemos poner en la lista de visitas obligadas en la isla.

Para visitar las cuevas hay que ir hasta la costa oriental, por lo que también debemos tener en cuenta el transporte en la isla y la forma de llegar. Os vamos a dar algunos consejos para llegar a las geniales Cuevas del Drach y ver la población de Porto Cristo en la que se encuentran.

Llegar a Palma de Mallorca

Lo habitual es llegar en avión al aeropuerto de Palma, que es el único que hay en la isla. Nos deja a escasos kilómetros del centro de Palma, en donde se suele alojar todo el mundo. Desde este punto es posible dirigirse a otras zonas de la isla, bien en autobús o bien en tren. Nosotros realizamos la visita a las cuevas en temporada baja, por lo que hay menos regularidad en los transportes, sobre todo en los autobuses.

Lo más sencillo si se coge el transporte público es utilizar el tren hasta Manacor. En esta población hay autobuses que se dirigen a Porto Cristo y que paran directamente en las Cuevas del Drach, ya que se encuentran un poco antes del centro de la población. En temporada alta hay una gran cantidad de autobuses que van a las cuevas, por lo que es fácil combinar los tiempos.

Otra opción que puede ser interesante es la de alquilar un coche dentro de la isla. Hay que decir que los transportes no son rápidos y durante la temporada baja hay pocos autobuses o trenes, por lo que se puede tardar mucho en llegar de Palma a Porto Cristo. Con un coche podríamos aprovechar  el trayecto y ver lugares cercanos, ya que no nos llevaría tanto tiempo.

Las Cuevas del Drach

Cuevas del Drach

Estas cuevas tienen su propia parada de autobús en caso de que lleguemos en transporte público. También disponen de amplios aparcamientos para quienes viajan en coche. Al llegar hay que sacar las entradas para ver las cuevas en la zona de la taquilla. Se pueden comprar de forma anticipada online. A las cuevas se entra por grupos cada cierto tiempo.

Concierto en el lago

Estas cuevas ya eran conocidas en la Edad Media pero no se acondicionaron hasta 1935, año en el que se comienzan a hacer los conciertos en el lago Martel, considerado como uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo. Una vez en la entrada seremos acompañados por un guía que nos irá mostrando las diversas formaciones y los nombres que les han dado para reconocerlas, además de que nos hablará de la historia de las cuevas y de su gran antigüedad. Hay que decir que la temperatura es de 21 grados, siendo bastante más frescas que el exterior,  y tienen una humedad del 80%. Se pasará por formaciones como la Bandera o el Monte Nevado. Muchas de las zonas de las cuevas están iluminadas para poder ver mejor esas formaciones o los pequeños lagos. Además, hay que tener cuidado por la humedad que se acumula también en el suelo.

Cuevas del Drach

Una vez se llega al lago nos encontramos ante unas gradas que se ponen frente al agua. Es aquí en donde nos sentaremos para disfrutar del concierto. Cuando todo el mundo está sentado y en silencio comienzan a tocar los músicos, los cuales van en barcas por el lago. Esto hace que podamos disfrutar de una acústica única. Sin duda es uno de los mejores momentos de la visita a las Cuevas del Drach.

Lago Martel

Finalmente, cuando termina el concierto, a los presentes se les permite elegir entre pasar por el puente que cruza el lago hacia la salida o bien subir en las barcas para poder navegar por el lago subterráneo. Debemos decir que el viaje es muy corto, pero puede ser una experiencia interesante y también divertida.

Porto Cristo

Porto Cristo

Una vez que hayamos visitado las cuevas podremos disfrutar de los alrededores. En la propia zona de las cuevas hay espacios para hacer picnics con espectaculares vistas de la costa. Si queremos ver el pueblo solamente tendremos que bajar como uno o dos kilómetros andando para llegar al centro. Durante la temporada alta esta población cuenta con muchísima actividad, ya que hay restaurantes, playas y un gran puerto deportivo, pero durante la temporada baja es un lugar tranquilo, con muchos de los negocios cerrados.

Lo mejor que se puede hacer en esta localidad es disfrutar de sus playas. Cerca también se encuentra Cala Millor, una de las calas más conocidas y populares de Mallorca. Este era un antiguo pueblo de pescadores que fue creciendo con el turismo y que hoy en día es un lugar para el turismo familiar durante el verano.

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