¿Dónde tomar el vermut en Madrid como un auténtico gato?

 

Cualquier persona que haya vivido un tiempo en Madrid habrá observado que tomar el vermú o vermut en la capital de España es toda una experiencia. Se trata de un vino de hierbas antiquísimo que se hizo muy popular para abrir el apetito, lo que lo convirtió en sinónimo del aperitivo en toda Europa pero muy especialmente en Italia, Francia y España.

En nuestro país normalmente se toma los domingos o en días festivos en compañía de amigos o familiares y aunque hace unos años parecía haber pasado de moda, lo cierto es que en los últimos tiempos ha regresado con fuerza para volver a ser tendencia.

De esta manera el vermut está convirtiéndose en todo un reclamo para los locales más chic de la capital que usan diferentes marcas, calidades y formas de presentarlo para atraer nuevos adeptos a esta deliciosa bebida. Sin embargo, en las típicas tabernas madrileñas nunca dejó de ofrecerse para satisfacción de los fans del vermut.

Tomar el vermut en Madrid es una tradición arraigada que hay que cumplir al menos una vez si estás de visita. A continuación te presentamos algunos bares en los que podrás disfrutar de un rico vaso de vermut como un auténtico gato. ¡Apunta!

La Mina (General Álvarez de Castro, 8)

Imagen| Madrid Cool Blog

Si buscas una taberna castiza con ambientazo para tomar un vermut, La Mina es el lugar a que debes dirigirte. Abierta al público en 1949, desde siempre ha sido punto de reunión para los madrileños para tomarse unas cañas y una deliciosa ración de gambas o pinchos morunos, dos de sus especialidades.

Gracias al nieto de su fundador, La Mina ha cobrado nueva vida con una remodelación estética pero respetando a herencia recibida: suelo de gres, una barra de mármol, antiguas tinajas de cerámica para el vino…

La Ardosa (Colón, 13)

Imagen| Pinterest

Ésta es una de esas tabernas antiguas de Madrid, castizas por los cuatro costados. El sitio no es muy grande y mantiene casi la misma decoración original de 1892, lo que es sin duda parte de su éxito y encanto. La otra parte es su exquisita tortilla de patatas, sus croquetas de cecina y su delicioso vermut de grifo.

Ubicada en el corazón del barrio de Malasaña, siempre está hasta arriba de público que empieza el mediodía o arranca la medianoche.

Taberna Ángel Sierra (Gravina, 11)

Imagen| Caminando por Madrid

En 2017 la Taberna Ángel Sierra cumplirá un siglo de edad. Situada en la misma plaza de Chueca ésta es una de esas tabernas que nos recuerdan al Madrid más tradicional y castizo.

Siempre a rebosar de gente, la Taberna Ángel Sierra consta de dos espacios diferenciados: una barra donde los grifos de vermut de Reus parecen no tener respiro y una sala interior que casi es un museo.

El ambiente es muy bueno, moderno y joven. Se llena especialmente a la hora punta del tapeo para pedir un vaso corto de vermut con aceitunas. Otra propuesta para acompañar la bebida son sus anchoas o atún en escabeche.

Taberna Alipio Ramos (Ponzano, 30)

Imagen| Panoramio

La Taberna Alipio Ramos es un clásico de cañas y tapas en Madrid. Inaugurada en 1916 es posiblemente la tasca más antigua de Chamberí, con más de un siglo de antigüedad.

Además de su vermut de grifo, su reclamo también son los mejillones al vapor, sus raciones de tortilla casera, las croquetas de rabo de toro y el entrecot trinchado.

Auténtica comida tradicional de tasca siempre con ambiente joven. Muy concurrida los fines de semana por los fans del vermut, las cañas bien tiradas y las tapas variadas.

Si la cosa se anima y se suman más amigos, podéis pasar a su acogedor y amplio salón para alargar el tapeo y tomar algún postre (el flan casero y las filloas triunfan).

Verbena Bar (Velarde, 24)

Imagen| Madrid diferente

Conscientes de que en hispter Malasaña escaseaban las tabernas de tapas de toda la vida, en Verbena Bar han intentado lo castizo y lo moderno para atraer a los jóvenes del barrio que buscan una tapa y una caña o vermut a buen precio pero con un toque moderno.

Fabricado en Madrid, el vermut que sirven en Verbena Bar es Zecchini, servido con o sin sifón, con rodaja de naranja y con aceituna. Llama la atención sus “viejóvenes”, un vaso de vermut al que han acompañado con un chorro de ginebra obteniendo un resultado muy molón. Y cómo olvidar sus “frida”, un cóctel de vermut en el que el limón, la hierbabuena y el jengibre llevarán a nuestro paladar al séptimo cielo.

Para acompañar a cualquiera de estas bebidas recomendamos echar un vistazo a su carta y pedir una ración de quesos españoles o de jamón ibérico. Perfectos para poner el broche de oro a una verbena inolvidable.

¿Conocías alguna de estas tabernas para cumplir con la tradición del vermut los domingos? ¿A cuál te gustaría ir primero?


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