Enoturismo en España

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El cultivo de la vid se ha convertido en todo un arte en España. No es de extrañar, por tanto, que sea uno de los grandes productores mundiales de vino, con más de 900.000 hectáreas de superficie de viñedo y una gran variedad de uvas.

Blancos, rosados, tintos, finos, cavas, espumosos… todos maridan a la perfección con un determinado plato y una de las cosas que más te harán disfrutar de España es su gastronomía y, por supuesto, sus vinos.

Hacer enoturismo en España es una experiencia que te llevará a conocer bodegas tradicionales o vanguardistas, recibir clases de expertos sumilleres, dormir entre viñedos… A continuación, te damos varias ideas para disfrutar de este mundo en compañía de tus amigos o tu familia.

La cultura del vino

El vino es una parte primordial de la cultura de España, como país mediterráneo que es. A lo largo de su geografía existen múltiples museos especializados que te mostrarán el ritual de preparación del vino y su elaboración: desde el Museo de las Culturas del Vino de Cataluña (VINSEUM), hasta la Casa del Vino “La Baranda” en Tacoronte o el Centro Temático “Villa Lucía” de Álava por mencionar algunos.

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Rutas del vino en España

Si además deseas conocer la cultura vinícola de cada región podrás encontrar rutas guiadas por sus centros históricos y sus extensos viñedos y lagares. En España son múltiples las rutas del vino que recorren destinos de gran riqueza cultural y gastronómica y todas ellas poseen actividades, paisajes y fiestas populares que harán de tu viaje una experiencia singular.

El viaje puede comenzar en Galicia, en el noroeste del país. La Ruta de las Rías Baixas es cuna del vino Albariño: un caldo fresco ideal para combinar con pescados y mariscos. Aproveche la ocasión para conocer su costa, con unas playas espectaculares perfectas para practicar deportes náuticos.

También al norte de España, un poco más hacia el este se sitúa la Ruta de la Rioja Alavesa. Aquí se elaboran algunos de los vinos españoles de mayor prestigio internacional. Además, en este lugar se pueden contemplar edificios y bodegas de vanguardia consideradas las catedrales del vino, las cuales son obra de prestigiosos arquitectos como Santiago Calatrava o Frank O.Gehry, entre otros.

A escasos 100 kilómetros surge otra ruta vinícola, la de Navarra. Pueblos como Olite o Tafalla son célebres por sus vinos rosados. Esta ruta recuerda la importancia de esta tierra durante el Camino de Santiago, declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

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El viaje continúa por Aragón, por la Ruta del Vino de Somontano concretamente donde se elaboran unos caldos deliciosos. En la provincia de Huesca, además de viñedos podemos maravillarnos con los conjuntos monumentales de Barbastro o Alquézar así como con el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, un paisaje único en Europa.

La siguiente parada en la ruta vinícola es Cataluña, que invita a recorrer las Rutas del Vino y del Cava del Penedès. Decir Cataluña es decir cava, una bebida de sabor inconfundible. Muy recomendable es realizar una visita guiada por castillos y bodegas para descubrir el espectacular patrimonio cultural de la comarca, con numerosos ejemplos de arte románico y modernista.

Más al sur encontramos la Ruta del Vino de Jumilla en Murcia que se caracteriza por sus caldos premiados en los últimos años. Merece mucho la pena conocer también el casco antiguo y su entorno natural, con el Parque Regional de la Sierra del Carche.

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La Ruta del Vino de Montilla-Moriles se adentra por la provincia de Córdoba. En este recorrido tendrás la oportunidad de tapear, una gastronómica muy arraigada en la comarca. No puedes marcharte sin visitar su conjunto monumental y su catedral-mezquita, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Ruta del Vino de La Mancha es el punto final de este interesante itinerario. ¿Sabías que por el número de hectáreas de viñedo cultivadas, Castilla-La Mancha es la zona vitivinícola más extensa del mundo? En esta región se encuentra el corredor ecoturístico más largo de Europa: la Ruta de Don Quijote. Haga un alto en el camino para probar la gastronomía manchega y adentráte en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel o las Lagunas de Ruidera para descubrir la naturaleza manchega en todo su esplendor.

Así son las Rutas del Vino, una forma original de conocer la riqueza gastronómica de España. Aromas, sabores, historia y arte se funden en esta experiencia. ¿Te lo vas a perder?

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