Faro del Caballo en Cantabria

Faro del Caballo en Cantabria

¿Has oído hablar del faro del Caballo en Cantabria? Si has visitado la zona, seguramente te habrán recomendado que te acerques hasta él. Se encuentra en el término municipal de Santoña, famosas por sus anchoas, pero también por sus fuertes costeros y otros monumentos.

Toda la costa de Cantabria es maravillosa. Pero en el entorno del faro del Caballo posee espectaculares paisajes. Este se halla, concretamente, en el monte Buciero, desde el que puedes apreciar imponentes acantilados y preciosas playas como la de Berria, con sus más de dos mil metros de longitud y sus arenas finas. Para que, si aún no lo conoces, te decidas a visitarlo, vamos a explicarte todo lo que necesitas saber acerca del faro del Caballo en Cantabria.

Cómo llegar al faro del Caballo

Acantilado del faro del Caballo

Acantilados del monte Buciero

El faro propiamente dicho fue construido en 1863 y es una de las grandes atracciones de Santoña por sus maravillosas vistas. Lo primero que debemos señalarte es que el acceso hasta él no es fácil. Tendrás que descender 763 escalones que fueron construidos por los internos del penal del Dueso en el marco del proyecto Nácar.

También puedes acceder por mar si el tiempo lo permite. En este caso, llegarás a un pequeño muelle desde el cual tendrás que subir 111 peldaños. El trayecto desde el puerto de Santoña dura, aproximadamente, una hora y media, pero te ofrece paisajes dignos de cualquier revista de viajes. Por su parte, el edificio constaba de dos bloques. El primero era la vivienda del farero, que ya ha sido demolida. Y la segunda es el faro propiamente dicho, que tampoco está ya en uso.

Pero, volviendo al acceso a pie, el camino también te ofrece imágenes espectaculares. Y verás más aún si haces alguna de las rutas de senderismo que van hasta el lugar. Entre ellas, destacaremos la que viene desde el núcleo urbano de Santoña y pasa por la ya citada playa de Berria, el barrio del Dueso, desde el que tienes impresionantes vistas de las marismas de Victoria y Joyel, y el faro del Pescador. En total, son algo más de seis kilómetros y medio con un desnivel de 540 metros. Esto se traduce en unos ciento veinte minutos andando, aunque la ruta tiene una dificultad media.

Otros recorridos que te llevan hasta el faro del Caballo son el que pasa por el fuerte San Martín y la Peña del Fraile o el que va hasta La Atalaya desde la playa de Berria. Este último, te permite ver la batería de la Cueva, que mandó levantar Napoleón Bonaparte en 1811, el polvorín del Dueso, la marisma y la propia Atalaya, que ya era usada en el siglo XI para avistar ballenas. En cuanto a la ruta anterior, es la más corta, con unos tres kilómetros y ochocientos metros, aunque tampoco es sencilla.

Consejos para caminar hasta el faro

Playa de Berria

Playa de Berria desde el monte Buciero

En todos los casos, debes tener en cuenta que vas a transitar por caminos de tierra y piedras y que no tienes ningún tipo de servicios. No hay bares ni restaurantes, por lo que te aconsejamos que lleves agua y algo de comida. Tampoco hay puestos de socorro, así que también deberías portar un botiquín de primeros auxilios. Asimismo, lleva un calzado deportivo y cómodo.

Por otra parte, el camino no está iluminado. En consecuencia, hazlo cuando haya suficiente luz natural. Además, con ella podrás apreciar en toda su plenitud las impresionantes vistas que tienes desde el faro y que ya te hemos mencionado. En este sentido, no olvides llevar tu cámara de fotos o de vídeo para capturar ese paisaje único.

Finalmente, la dificultad de la ruta hace que no sea apta para niños ni para personas con movilidad reducida. Ten en cuenta que, además de los caminos de tierra, presenta más de setecientos escalones que debes bajar y luego volver a subir, salvo que regreses por mar. Ni siquiera te aconsejamos que lleves a tu mascota. Y, en cuanto al aparcamiento si viajas en tu coche, el más cercano es el del fuerte de San Martín. Pero también puedes dejar el vehículo en Santoña, aunque tendrás que caminar más distancia.

Qué ver de camino al faro del Caballo en Cantabria

Marismas de Santoña

Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel

Más adelante, te hablaremos de lo que puedes visitar en Santoña. Pero ahora vamos a hacerlo sobre los monumentos que tienes en la ruta hasta el faro y desviándote un poco de ella. Respecto a las vistas, tendrás una perspectiva única de la costa cantábrica tanto desde el propio faro como desde los miradores de las cercanías. Entre estos, puedes elegir los de la Virgen del Puerto, de la Cruz de Buciero o del fuerte de San Felipe.

Si te acercas a este último, verás la batería homónima, construida en el siglo XVIII y que llegó a albergar a veinte soldados. Asimismo, en la ruta, verás el faro del Pescador, que se halla sobre el islote del monte Buciero y que reemplazó al del Caballo. Y también el fuerte de San Martín, que ya te hemos citado y que fue construido a mediados del XIX. Es una imponente construcción de más de ocho mil metros cuadrados que se usaba para defender la costa.

Otro tanto podemos decirte del fuerte del Mazo, que llegó a tener una guarnición de cien soldados. Pero, si te gusta la naturaleza, no dejes de recorrer el Parque de las Marismas de Santoña, Joyel y Victoria. Con casi siete mil hectáreas, está considerado el humedal más importante de la cornisa cantábrica y es Zona de Especial Protección de Aves. No dejes de acercarte al edificio del centro de interpretación, que simula las formas de un barco. Igualmente, disfruta de la playa de Berria, que ostenta el distintivo de Bandera Azul y que es perfecta para la práctica del surf.

Qué ver en Santoña

Palacio de Chiloeches

Palacio de Chiloeches

Como es lógico, si visitas el faro del Caballo en Cantabria, también tienes que conocer la preciosa villa de Santoña, que, como te decíamos, es famoso mundialmente por sus anchoas. Pero, además, tiene mucho más que ofrecerte. Ya te hemos hablado de su privilegiado entorno, con el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.

Por tanto, ahora te mencionaremos algunos de sus principales monumentos. Destaca en las afueras la iglesia de Santa María del Puerto, cuyo origen se remonta al siglo XIII. Formaba parte de un monasterio benedictino y está envuelta en una bonita leyenda. Dice que fue creada por el mismísimo apóstol Santiago con rango de catedral. Además, este habría nombrado como obispo al futuro San Arcadio.

Relatos legendarios aparte, es un precioso templo de estilo románico. Concretamente, responde al modelo borgoñón y cuenta con tres naves sustentadas por pilares redondos. En su interior, alberga una talla gótica de la Virgen del Puerto, así como dos bonitos retablos. Uno está dedicado a San Bartolomé y el otro a San Pedro. Ambos son del siglo XVIII y, cien años antes, se edificó el arco exento a través del cual se accede al patio de la iglesia.

Por otra parte, cuenta Santoña con algunas casonas señoriales. El palacio de Chiloeches fue edificado por orden del marqués del título homónimo en el siglo XVIII. Tiene planta en forma de L y tres pisos, con tejado a cuatro aguas. En los extremos del piso superior, destacan dos grandes escudos barrocos esculpidos en la piedra. Pero, sobre todo, llamará tu atención la ornamentación geométrica de una de sus fachadas.

El otro gran palacio de Santoña es el del marqués de Manzanedo, construido en el XIX. Fue diseñado por el arquitecto Antonio Ruiz de Salces y responde al estilo neoclásico. Tiene planta cuadrada, con dos edificios y cocheras y está edificado con mampostería en su parte superior junto a sillería en basamento y esquinas. Actualmente, es la sede del Ayuntamiento.

Plaza de San Antonio

Plaza de San Antonio en Santoña

Pero no fue esta la única gran construcción encargada por el marqués de Manzanedo en la villa cántabra. Igualmente, ordenó construir un edificio destinado a instituto de enseñanza secundaria que también es muy bonito. Más grande que el anterior, es, igualmente, de estilo neoclásico e incluye un panteón donde están enterrados los miembros de su familia. Asimismo, culmina el edificio una torre con reloj y un observatorio astronómico.

También tienes que ver en Santoña la casa palacio de Castañeda, una preciosa construcción de inicios del siglo XX. Es de estilo historicista y ecléctico, aunque, para guardar armonía con los anteriores, presenta rasgos neoclásicos. Destaca en ella su gran torreón cuadrangular de tres pisos. De camino a este palacio, encontrarás la popular plaza de San Antonio, centro neurálgico de la vida en localidad cántabra. En este bonito espacio, que posee un quiosco de música y una fuente, hallarás bares y restaurantes donde puedes saborear unas anchoas como despedida de Santoña.

En conclusión, te hemos explicado todo lo que necesitas saber para visitar el faro del Caballo en Cantabria. En este maravilloso espacio natural disfrutarás de espectaculares vistas de la costa, de las marismas y de las playas de la zona. Además, puedes aprovechar tu visita para conocer Santoña, una preciosa villa. Y, si tienes tiempo, no dejes de acercarte a Santander, capital de la provincia. En esta tienes monumentos tan espectaculares como el palacio de la Magdalena, la catedral gótica de la Asunción de Nuestra Señora, el Gran Casino del Sardinero o el Centro Botín de arte. Anímate a hacer este precioso viaje y cuéntanos tu experiencia.

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