Guía de Hiroshima, mis tres días en la ciudad de la bomba atómica

Japón es uno de los mejores destinos de Asia oriental para visitar. Modernidad, seguridad, excelentes medios de transporte, gente agradable y simpática, mucha amabilidad y paisajes estupendos, es un sucinto resumen de lo que este genial país es.

Lo cierto es que uno no puede visitar Japón sin pasar por Hiroshima. Que la distancia que hay entre Tokio y Hiroshima no te desaliente. No todos los días uno puede visitar la primera ciudad “atomizada” del mundo. El Museo Memorial de la Paz (museo de la bomba atómica) es el museo que hay que visitar, pero caminar por las calles de ésta, hoy, moderna ciudad, es algo que nos conecta con uno de los capítulos más trágicos del siglo XX.

Hiroshima

Es la ciudad más importante de la región Chugoku y la primera impresión es la de una ciudad amplia, baja, tranquila y de pocos habitantes. Aún así la habitan un millón de personas y es el lugar en el que el 6 de agosto de 1945 los Estados Unidos arrojaron la primera bomba atómica. Desde entonces ha cobrado triste fama y su nombre, apenas conocido antes de ese día, hoy está en todos los libros de historia.

Lo primero que uno nota cuando camina por Hiroshima es la cantidad de puentes que tiene pues hay ríos por todas partes. En realidad el río es uno solo, el río Ota, pero tiene siete brazos y entonces estos brazos cortan la ciudad en varias islas que descansan sobre su delta. Uno no se da cuenta de las islas, pero sí de los puentes porque te la pasas cruzándolos.

 

El río Ota desemboca en el Mar Interior de Seto y sobre su orilla la ciudad fue fundada en 1589. Cambió de manos feudales un par de veces y se convirtió en ciudad oficialmente a fines del siglo XIX cuando, dentro de la historia de Japón, terminó el feudalismo y volvió a imponerse el emperador (y tras él el ejército). Siempre ha sido una ciudad portuaria pero desde el boom de la industria automotriz japonesa aquí está la fábrica de Mazda.

Cómo moverse por Hiroshima

El transporte japonés es muy eficiente y en el caso de Hiroshima se compone de tranvías y autobuses. Como está en un delta la construcción de una línea de metro era demasiada cara así que no se hizo. Los tranvías se conocen con el nombre de hiroden y hay un total de siete líneas que confluyen en la Estación de Hiroshima. A esta estación llega el shinkanesen (el tren bala) y los trenes regionales.

Realmente es muy sencillo moverse por Hiroshima. Yo anduve a pie por todas partes y es el consejo que doy: si te gusta caminar, pues camina. El trazado de Hiroshima es sencillo, la ciudad es plana y está cruzada de avenidas y calles bien trazadas. Solo necesitas un mapa. Entre el centro de Hiroshima, donde se concentran los restaurantes y bares y encuentras los hostels, y la estación central de tren hay un recorrido de no más de 20 minutos a pie, por ejemplo.

Y como puedes caminar de noche sin temer por tu seguridad, yo no lo dudaría. Después, si quieres coger el tranvía por curiosidad o apuro, está bien. Yo me aloje a 600 metros de la Estación de Hiroshima y no tuve problemas para ir y venir al museo, al parque, al centro. Tenlo en cuenta.

Qué visitar en Hiroshima

Yo creo que tres días alcanza para conocer la ciudad. Un día lo tienes para recorrer la ciudad, visitar el Museo de la Bomba Atómica y el Parque Memorial de la Paz, y los otros dos haces las excursiones. Lo ideal es ir al museo derecho, conocer la historia y después caminar por el parque, tomar fotos, comer a la vera del río. Pasar medio día allí es lo recomendable porque el museo da mucho para pensar.

  • Horarios del Museo Memorial de la Paz: abre de 8:30 am a 6 pm 8 (en agosto es hasta las 7 pm y hasta las 5 pm entre diciembre y febrero). Cierra del 29 de diciembre al 1 de enero.
  • Precio: 200 yenes.
  • Cómo ir: desde la Estación de Hiroshima tomas el tranvía línea 2 hasta la estación Genbaku-Domu Mae. Son solo 15 minutos y cuesta 160 yenes. Caminando llegas en media hora.

El parque contiene distintos monumentos: está la Campana de la Paz, la puedes hacer sonar pidiendo precisamente paz en el mundo, está el Cenotafio de las Víctimas de la Bomba Atómica, una tumba arqueada que registra los nombres de los muertos, alrededor de 220 mil, el Domo de la Bomba Atómica, el único edificio que quedó parcialmente en pie y que es la postal más clásica del parque y la estatua de Sadako, una niña que murió una década después de la bomba enferma por la radiación.

Alrededor de la estatua de Sadako, cuya historia conoces en el museo, hay unas cabinas que guardan cientos de grullas de papel hechas por los niños de las escuelas japonesas. Cuando Sadako estaba hospitalizada hacía grullas, una tras otra, tratando de escapar a la muerte, así que al morir fueron los escolares japoneses quienes siguieron su labor.

El centro de Hiroshima tiene como arteria principal la calle Hondori, una calle peatonal techada con tiendas y restaurantes. No está lejos del Parque de la Paz y de manera paralela a ella corre la calle Aioidori por la que circulan los tranvías y coches y están los centros comerciales. Y muchos de estos restaurantes sirven la especialidad culinaria de la ciudad: el okonomiyaki. No dejes de probarlo, por favor, que es delicioso.

Puedes visitar también el Castillo de Hiroshima, o verlo desde afuera. está rodeado por un imponente foso y por la noche lo iluminar genial. Y si te gustan los coches, pues el Museo Mazda está abierto también.

Excursiones desde Hiroshima

Hay básicamente tres paseos que puedes hacer, aunque el grueso del turismo hace uno solo. Conocer el Patrimonio Mundial de Miyajima es esencial. Miyajima es una isla pequeña que está a una hora de la ciudad de Hiroshima y es famosa por sus templos y su enorme tori que parece, por momentos, flotar en el agua.

Llegas en ferry. Tomas el tren en la estación de Hiroshima hasta la estación del ferry y desde allí cruzas en pocos minutos hasta Itsukushima, el nombre oficial de la isla. Hay varios templos, el más famoso es el que parece internarse en el mar y que parece flotar cuando sube la marea. Es el que está justo frente al tori. También hay un pueblo con callecitas encantadoras donde funcionan restaurantes, cafeterías y tiendas que venden  souvenires de lo más variados.

Mi consejo es que no dejes de coger el cablecarril para ir hasta la cima del Monte Misen. Yo fui dos veces a esta isla y la primera vez me lo perdí. No cometí ese error la segunda vez y es estupendo por las maravillosas vistas que proporciona del Mar Interior de Seto. Tiene 500 metros de altura y si el día está despejado hasta puedes avistar Hiroshima. Una vez arriba te puedes quedar allí o caminar media hora más montaña arriba hasta el Observatorio Shishi-iwa. El cablecarril funciona entre las 9 am y las 5 pm y cuesta 1.899 yenes ida y vuelta. No es barato, pero hay que hacerlo.

Por otro lado, mi otro paseo recomendado es Iwakuni, un pueblo vecino a Hiroshima que es famoso por tener un puente hermoso. Se trata del Puente Kintai-kyo. Sumas la visita al Castillo de Iwakuni y al Parque Kikko. Para recorrer todo lo mejor es comprar el ticket especial combinado que cuesta 960 yenes (visitas el castillo, el puente y subes al cablecarril que te lleva al castillo situado a 200 metros arriba.

Y finalmente, si tienes tiempo y ganas puedes visitar Onomichi, un pueblo portuario, con colinas y templos. Si te sobra tiempo, si andas corto pues con Miyajima e Iwakuni alcanza. Si sigues este plan habrás visitado lo mejor de Hiroshima.

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Guías, Japón

Mariela Carril

Soy Licenciada y Profesora en Ciencias de la Comunicación. Me gusta mucho leer y escribir y los viajes, por lo menos uno o dos por año, son mi... Ver perfil ›

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