Holanda: se prohibirá la venta de cannabis a turistas en los ‘coffee shops’

La política de tolerancia a las drogas blandas es uno de los múltiples atractivos que Holanda ofrece al turista, además de sus paisajes y gastronomía. La regulación gubernamental establece que los ‘coffee shops’ pueden tener hasta 500 gramos en total y cada persona tiene la posibilidad de tener menos de cinco gramos de cannabis en su posesión.

Pero los turistas que esperaban comprar la hierba podrían despertar pronto de este sueño debido a un plan piloto del Gobierno holandés que pretende reprimir el turismo relacionado con las drogas.

‘Estamos desarrollando un sistema mediante el cual las personas que no estén registradas en Holanda no se les permitirá entrar en los ‘coffee shops’, dijo el portavoz del Ministerio de Justicia, Ivo Hommes. Un proyecto piloto empezará en Maastricht en el sur de Holanda, en la frontera entre Alemania y Bélgica que atrae el mayor número de turistas en Holanda después de Ámsterdam.

Franceses, alemanes y belgas en su mayoría pasan cortos períodos en la ciudad, incluidos entre ellos unos 1,5 millones de turistas que buscan la droga. Alrededor de 400.000 fumadores de cannabis viven en Holanda donde, para disgusto de los países vecinos, pueden comprar y fumar la droga en público.

El Gobierno de centroderecha quiere reprimir el turismo por drogas, en parte por presión de sus socios europeos, y contener también el cultivo ilegal de plantas de cáñamo y la venta de drogas blandas llevadas a cabo por grupos de delincuentes.

Los turistas cuyo único interés es el de disfrutar libremente de la hierba deberán entonces, empezar a buscar otros destinos.

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Un comentario

  1.   Rosas Verdes dijo

    Es curioso ver cómo un gobierno conservador, en la peor crisis desde hace ochenta años, pretende acabar de un plumazo con unos ingresos nada despreciables para sus ciudadanos. Justo, además, cuando California está a punto de legalizar, precisamente por motivos económicos.

    Doble contra sencillo a que esta propuesta no prospera. No olvidemos que le gestión de los coffeshops está transferida a los ayuntamientos, que tendrán la última palabra.

    Ah, y no es un gobierno de centro-derecha, el holandés, sino de derecha pura y dura. Y con miembros de ultraderecha en su seno.

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