La Gran Muralla y el ejército de terracota, dos grandes visitas en China (II)

Ayer os traíamos el primero de estos dos artículos, que puedes leer aquí. En él, os hablábamos resumidamente y os dábamos una serie de detalles curiosos sobre la Gran Muralla china y todo lo que envuelve a su famosa construcción. Hoy os traemos más datos, pero esta vez de otro gran sitio que no debes obviar si viajas al país asiático: el ejército de terracota o también conocido como “los guerreros de terracota”.

Un poco de historia

El mausoleo imperial de Qin Shi Huangdi representa una total innovación en la tradición funeraria china. El túmulo imperial propiamente dicho se encuentra bajo una colina artificial, junto con su ajuar funerario, y en una sala adjunta se halla el denominado ejército de terracota, una reproducción en terracota del ejército imperial.

Escultura de Qin Shi Huangdi

Hasta esa fecha, los ajuares reales se componían de objetos de bronce, hueso, jade e incluso figuras de madera de tamaño pequeño que representaban a distintos personajes de la vida cotidiana de la época. También era costumbre enterrar vivos a los supervivientes y concubinas del difunto, para que éste gozara de su compañía. Esto sucedió hasta que Confucio censuró duramente esta costumbre, produciéndose una paulatina sustitución de las personas reales por una reproducción de las mismas en talla de madera y posteriormente en cerámica.

Formación del “Ejército de terracota”

Qin Shi Huangdi decidió conjugar ambas tradiciones: junto a su ejército de terracota fueron enterradas muchas de las personas que habían intervenido en la obra, así como sirvientes de su corte. Es lo que representa a día de hoy el mausoleo imperial: un total de cuatro fosas perfectamente delimitadas alojan a los miembros del ejército, dispuestos de forma muy parecida a la del combate real. Las primeras filas corresponden a la infantería ligera, que apenas lleva protección. Detrás están los soldados con coraza y lanzas de hierro, y más atrás y por último, está la caballería.

En la vanguardia se encuentran los soldados que van equipados con ballestas, y en los laterales, los arqueros, representados algunos de ellos con una rodilla en tierra. Al fondo, está el cuartel general con carros y lanzas de bronce, así como un total de 68 figuras enfrentadas cara a cara.

El ejército de terracota comprendía un total de 5000 figuras, todas ellas de terracota, como su propio nombre indica. Sin embargo, con próximas excavaciones se descubrieron hasta un total de más de 8000 figuras. Sus cuerpos y extremidades están realizados con moldes, pero cada uno de los rostros presenta un tratamiento escultórico individualizado. La altura media de dichas figuras es 1,68 metros y en algunos casos se aprecian aún restos de la policromía con la que estaban cubiertas todas las figuras. Los soldados llevan todos armas auténticas que fueron robadas por ladrones de tumbas después de la caída de Qin.

Aún no contento el emperador, este quiso dejar constancia de su sepultura en el exterior de esta y mandó levantar sobre ella una colina. Sin embargo, el aspecto interior de la tumba sólo se conoce por las descripciones que Sima Qian ha hecho de ella. Habla de una visión de bóvedas celestes, estrelladas de perlas, de tierras surcadas por ríos de mercurio y plata. Todo metáforas para dar a entender que el primer emperador chino estaba rodeado de innumerables riquezas.

Pocos años después del fallecimiento del emperador chino, su dinastía, fundada como inmortal, fue aniquilada. Pero la denominación dinástica dio nombre al país fuera de sus fronteras, y desde entonces empezó a hablarse de China con el significado de “país del centro”, “país de han” o “Katay”.

Un dato curioso sobre este ejército, pero sobre todo de su emperador, es que su tumba en forma de pirámide no se ha abierto hasta ahora porque los propios arqueólogos han dicho que de abrirla seguramente se perdería parte del valor que contiene en su interior, ya que podría arruinar ciertos materiales con los que está hecha.

Otro dato curioso, esta vez sobre el ejército, es que no todas las figuras tienen las mismas facciones, sino que sus rostros son distintos. Corresponden a las diferentes etnias chinas que había.

Esperamos que os haya gustado este doble artículo sobre dos grandes lugares que debes visitar en China. Si es así háznoslo saber con un comentario para poder seguir ofreciendo en este blog aquello que os gusta leer y conocer.

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