
La famosa Ruta 66 que recorre Estados Unidos de costa a costa tiene su rĂ©plica en Escocia: una carretera escĂ©nica que muestra al viajero los mĂ¡s espectaculares paisajes de las Highlands: la Ruta NC500.
Se trata de una impresionante ruta costera que empieza en la capital escocesa del norte, la ciudad de Inverness, y serpentea entre montañas, bahĂas y cabos para delicia de conductores, ciclistas y motoristas a los largo de mĂ¡s de 500 kilĂ³metros de espectaculares paisajes, incluyendo lugares como las montañas de Suilven, el Puente de Kylesku o las aguas plateadas del Loch Druim Suardalain.
Por citar algunos de los hitos mĂ¡s notables de esta ruta maravillosa destacaremos la playa de Brora Beach desde donde se pueden ver delfines, ballenas y focas grises muy cerca de la costa. Otros lugares imprescindibles a lo largo de la carretera son la cima de Ben Hope y  el gran castillo de cuento de hadas de Dunrobin, sin olvidarnos de las ruinas del castillo de Ardvreck y las fabulosas playas de Achmelvich y Dornoch.
La ruta costera NC500, que desde Inverness sigue la accidentada lĂnea de costera de las Highlands hasta la frontera inglesa, se ha creado para mostrar lo que el extremo norte de Escocia tiene para ofrecer a los viajeros inquietos, incluyendo la gastronomĂa local, la cultura, el patrimonio histĂ³rico y las mil y una posibilidades de actividades al aire libre y aventura. Una forma maravillosa para conocer la cara mĂ¡s bella y genuina de Escocia.